-que se supone que haga, tu sabes mas que nadie que las cosas no se dieron de esa forma-
-Diego callate, estoy tratando de pensar-Rosalia estaba dando vueltas y mas vueltas, me mareada con ese perfume barato rondando en la habitacion
-ella no pudo haberlo visto-
-lo hizo-
-no-
-fue justo en ese momento-
-tenemos que hacer algo-
-¿que?-ella se detuvo frente a mi, aun tenia la blusa desabrochada, el cabello revuelto y las mejillas sonrosadas pero tenia una mirada decidida en el rostro que opacaba todo lo demas, siempre habia considerado a Rosalia hermosa, como una de las damas de compañia de la señora de la casa, ella habia estado ahi desde muy niña, criandose junto a las hijas del matrimonio Andalucia, cuando habian comenzado nuestros encuentros en realidad no me habia percatado de todo lo que estaba por arriesgar
-tenemos que hacer que se vaya lejos, tiene que prometer que no dira nada-estaba por rebatir su tonta idea-tendras que hacer lo tuyo-solte una risa y eso la hizo enfurecer
-¿como piensas que lo logre? es una niña ¡tiene 15!-
-bueno no es dificil darse cuenta ¿o si? ella se muere por ti como la mitad de las mujeres que habitan en esta hacienda-
-claro, ahora estas celosa de una niña-
-esa niña puede arruinar nuestro futuro-
-no estamos robando nada-
-intenta convencerte-
-prometimos no hacerlo mas, necesito este puesto tanto como tu, trabaje demasiado para...-
-¿para que? ¿para que esa chiquilla deje ir todo por la borda? Diego entiende-ella se arrodillo delante mio, me tomo de las manos y las llevo a su rostro, me miro con esa falsa inocencia que la caracterizaba-debemos hacer sacrificios y si para hacer que se vaya lejos tengo que compartirte, es algo que debemos hacer-
-no he aceptado nada-balbucee, sus ojos hipnotizantes me embrujaban mas de lo que quisiera admitir-Rosa... no estoy seguro que sea correcto-
-haz que la echen-
-es la favorita del señor Oscar... es la menor-
-pero no es la mejor de las hijas tan perfectas, es torpe y muy ingenua, seguro que algo podras ingeniartelas, se te da bien, asi llegaste aqui ¿no? dando ese amor a mujeres solitarias que tanto pero tanto te solicitaban-la aparte bruscamente y me puse de pie, Rosalia cayo al suelo de senton y solo solto risotadas mientras caminaba a la salida, me frote la cara con fuerza frustrado por todo lo que habia pasado, sali de las habitaciones de la servidumbre y me encamine pensando en las palabras que le diria, no sabia bien que hacer y no estaba seguro de ese absurdo plan pero si no hacia algo terminaria en la calle y despues de todo lo que habia pasado antes, no estaba dispuesto a dejar ir todo esto.
Aqui lo tenia todo y aspiraba a mas
Rosalia quiza tenia razon sobre mi, pero no era algo que me mantenia orgulloso, era un pasado vergonzoso que trataba de enterrar en lo profundo pero ella se empeñaba en sacarlo a flote cada que podia, queria hacerme sentir mal y lograr sacarme de quicio, pero no podia alejarme, y no podia decirle que no
Amaba a esa mujer
Ximena Andalucia era la menor de sus 5 hermanos, ella no era como ellos, tal como lo habia dicho Rosa, ella era torpe e ingenua, sin ningun talento o belleza, la mas pequeña de aquel matrimonio solo portaba ese apellido sin la gracia de los demas. Yo habia llegado a trabajar en las caballerizas cuando la vi por primera vez, no era nada memorable
Pero si sabia a donde habia huido luego de vernos a Rosa y a mi
Me prepare mentalmente, repase las palabras que habia ensayado de camino al jardin trasero antes de internarme entre los viñedos, escondida entre aquellos caminos, ella no habia llegado muy lejos cuando la encontre encogida debajo de la enramada, sus ojos se abrieron con mucha sorpresa, entonces sin pensarlo mas que en ese futuro incierto que trataba de alcanzar, hice algo que siempre me arrepentire. Me agacho quedando a su altura y trate de lucir amable, de que confiara en mi,
-¿estas bien Ximena?-pregunte con la voz rasposa, me senti un total estupido, aqui tratando de coquetear con una niña de 15 años para que no me delatara antes su padre, Ximena fruncio el ceño tratando de encontrar las palabras exactas y pense que debia imaginar a alguien mas, no queria arruinarlo mas pero si en algo tenia razon Rosalia es que sabia usar el encanto a mi favor, queria aturdirla, hacerla perder el hilo y para su desgracia yo sabia jugar mis cartas
-¿que hacian tu y Rosalia ahi atras?-
-nada-
-pero estaban tomando las joyas de mi mamá-no queria demostrar los nervios que me estaban comiendo vivo asi que solo sonrei, Ximena bajo la mirada rapido avergonzada
-no era asi, Rosa solo estaba jugando, antes acostumbraba a bromear asi con tus hermanas, ella solo queria recordar, es todo, las joyas siguen ahi-
-¿en serio?-
-claro ¿por que te mentiria?-le aparte el mechon de cabello de la cara detras de su oreja, la senti estremecer con ese poco contacto, me senti culpable pero continue con mi pobre actuacion, no me lo creia, cada vez sentia mas pena por mi mismo que estaba seguro que al final seria yo mismo quien se entregaria
-n-no se Diego-mascullo nerviosa- supongo que si es cierto que vi mal, que tonta-
-no digas eso-
-¿eh?-
-tu no eres tonta, eres muchisimo mejor de lo que crees y no quiero verte asi de decaida-la tome de la barbilla y la hice mirarme, tome aire, porque ya no lo soportaba mas esta fingida comprension con alguien que nunca me importo-¿quieres dar un paseo? te acompaño-
-¿de veras?-¿porque estaba tan sorprendida?-¡si! eso me gustaria mucho-estaba roja cuando lo dijo, yo no le tome importancia entonces, sujete entonces su mano y la alce, ella era tan ligera que no pude no ser tan brusco y al halar su brazo ella choco contra mi, se aparto de un salto y camino deprisa el sendero que habia tomado de regreso.
Ximena no lo sabia, pero habia comenzado nuestro plan para apartarla de nuestras vidas, en silencio, trazamos planes
La idea de enamorarla y que no nos echara de cabeza parecio funcionar mejor de lo que habia imaginado. Asi Rosa y los demas podian continuar con sus planes, pero ahora me sentia muchisimo mas culpable, no era solo a esa niña a quien yo engañaba, toda esa familia me habia abierto las puertas y yo los estaba traicionando, lo que hicimos no tenia perdon y yo ya no podia mas.
No tenia que engañar mas a Ximena dandole falsas esperanzas que un hombre como yo se fijara en ella, pero desde antes ellos mumuraban sobre sus sentimientos, que aunque tratara de ocultar sus trasparentes emociones, todos lo notaban, se burlaban de mi por tener la atencion de una chiquilla como ella, trataba de pretender que no era nada, que era una broma mas, el echo de que hablaran y bromearan sobre como podria la menor de los Andalucia robarle el amor a Rosalia, eso no podria ser cierto, ella no se comparaba con la belleza que era mi Rosa, pero... entonces era un idiota que no tenia idea de el peso de las palabras
Del daño que podria causar, y ella y yo cada vez nos acercabamos mas, yo mas culpable que nada, y ella ensoñada con su primer amor, no estaba bien, me aterraba como fuera a terminar esto porque mientras ella creia en nuestro secreto idilio, yo solo pensaba en lo que hacian los demas a escondidas mientras la entretenia, mientras pretendia ser un honrado trabajador con mi jefe, incluso habia comenzando a dormir tarde hasta casi perder por completo el sueño y el hambre, era demasiada angustia y Rosa no me lo dejaba facil, ella mas que nadie comenzo a dejar falsas pistas sobre Ximena, culpandola de detalles minimo, saboteandola frente a sus padres, ridiculizando con sus hermanos o parte de la servidumbre, todo era un plan, el robo tambien, al final la culparia, al final ella tendria que desaparecer y no era justo en absoluto, esa era mi culpa
No podia mas, pero cuando creia que todo estallaria, Ximena me habia citado en las caballerizas, y yo tan tonto pense que seria un paseo fugaz nocturno, no estaba preparado,
Ni ella ni yo, era una niña, yo era el adulto que se suponia pensaba, pero no, quizas solo un par de años mayor pero yo tenia que ser el mayor ahi, detener ese plan tan absurdo, no dejarme envolver por esa mujer
Ximena me esperaba pero y yo no estuve listo. Cuando la encontre en aquella incomoda ropa interior y la forma en que se forzaba para no lucir apenada supe que esto habia llegado muy lejos. Primero la bese, despacio y siendo consciente de que esto era un plan, pero no pude continuar, la aparte de mi y le pedi que se vistiera y que no era lo que queria, no era correcto.
Ella estaba llorando a los pocos segundos, y entonces yo sali de ahi sin mirarla ni una vez. Lo peor llego despues de esa noche, mientras yo dormia intranquilo, Rosa ya habia puesto todo en marcha, aun cuando ella no penso en sus acciones, le dio los motivos suficientes a Rosa
Esa mañana estaba muy temprano en el pueblo acompañando a dos de las criadas comprando las provisiones para el viaje que haria la señora Andalucia ese fin de semana, no tenia idea de nada, solo andaba de un lado a otro cargando bolsas porque habia dormido demasiado mal, sin imaginar el caos que se estaba formando en la hacienda
Al volver Rosalia fue quien nos recibio, mientras descargabamos todo ella me sonrio enigmatica, no supe que preguntar en aquel momento porque cuando por fin habia logrado formular algo los gritos comenzaron. Todos nos miramos sin comprender y fueron ellas quienes reaccionaron primero, me quede quieto unos momentos antes de decidir seguirlas pero fue Rosa quien me detuvo
-espera-
-¿que ha sido eso?-
-el show acaba de comenzar, pero no seas ansioso, ya todo estara bien corazon-
-¿que hiciste ahora?-
-oh te va a encantar, despues de tu numerito de anoche no podia dejar pasar esa oportunidad asi que... solo deje que las pruebas hablaran por si solas, al viejo no le gustaria saber que sus castas hijas se insinuen a los peones ¿no es asi?-
-Rosa...-
-tranquilo, nadie sabra que eres tu... solo-ella sonrio mientras echaba sus brazos a mi cuello, yo solo estaba mas confundido y aterrado que anoche-digamos que aquella niña despues de esto aprendera la leccion-me aleje de Rosa sin preguntarle mas y fui al salon principal, la mayoria de los hijos Andalucia estaban ahi reunidos, todos murmurando, las hijas mayores llorando, entonces los gritos provenian del despacho, me quede quieto mirando todo, como se desarrollaba todo, fui solo un espectador mas, realmente no supe que habia echo Rosa que habia logrado hacerlos enojar tanto pero los padres de Ximena y ella misma estaban ahi encerrados y solo podia escuchar los golpes y el llanto, aquellos gritos, trate de no lucir mas culpable y me fui de ahi continuar con mis tareas, pero era imposible cuando todos murmuraban sobre eso
No habia lugar a salvo, y esa charla se prolongo horas, la menor se habia metido con alguno de nosotros y debian buscar culpables, por la noche que nos convocaron a todos estaba por decir la verdad pero por alguna razon pase ese cuestionamiento sin quejas, no se porque, no sabia como lucia o cual era mi tono pero yo no fui un sospechoso, y a decir verdad ninguno podia serlo, creo que fue una noche terrible, todo por seguir los estupidos planes de Rosa, ¡como se habia reido en mi cara por la mañana! yo solo me sentia devastado y queria dormir por tres dias mas, entonces nos habian comunicado que la señorita Ximena estaria fuera por un tiempo
Tuve que pretender que no tenia que ver en eso y continue con mi vida como si nada, ninguno de sus hermanos se acerco a ella, cuando las maletas estuvieron listas fui yo el encargado de llevarla al aeropuerto fuera del pueblo a varias horas de camino. Ella estaba terrible, con los ojos muy rojos aun lloraba en silencio aceptando el regaño de su padre y el silencio de su madre, yo solo miraba al frente tratando de no fijar la vista en el retrovisor con aquella patetica imagen, apretaba el volante cuando sus sollozos se hacian mas fuertes, me quede en la camioneta a esperarlos, cuando baje sus maletas ella se acerco a mi
-lo lamento-murmure, ella no dijo nada, me arrebato las cosas de las manos y huyo lejos de mi, su padre gritandole lo grosera que era y yo tragandome la culpa una vez mas, esto no estaba nada bien
No iba a poder soportarlo un poco mas.
Ella desaparecio de mi vista y yo solo despues permaneci en silencio sentado con las manos apretando con fuerza el volante hasta que pasadas las horas volvimos a la hacienda
No quise hablar mas con nadie y al finalizar mi turno me encerre en mi habitacion a pensar en todo eso
Habian enviado a Ximena a estudiar al extranjero, pero era mas una cuestion de hacerla desaparecer un rato hasta que olvidaran esto
Yo no tenia idea, y no podia mas, asi que semanas despues lleno de culpa le conte a don Oscar lo que habia sucedido, a lo que hacia con Rosa y los demas, pero no pude mencionar a Ximena o a Rosa quien lo habia planeado todo, y no se porque Oscar fue tan comprensivo conmigo, el despidio a los demas y yo me encargue de devolverle cada centavo, trate de ganarme de nuevo su confianza, de hacer las cosas bien, que aunque era tan dificil tener a Rosa presionando y molestandose conmigo por arruinar todo, hice lo mejor que pude
Al paso de los años me volvi su mano derecha, le ayudaba en sus negocios y estaba siempre a su lado, alerta con todo me hacia cargo que el lugar funcionara como era debido, contratamos nuevas personas, hicimos que esto fuera mas grande y que se hiciera conocida esta hacienda. Los hijos crecieron, algunos se fueron, otros habian comenzado su vida ahi, haciendo la familia mas grande pero ella no volvio.
En cada fecha que esperaba verla y pedirle perdon por todo ese daño ella nunca estaba presente, no sabia a donde la habian enviado pero nadie sabia de ella, ni su familia ni la mas chismosa de las criadas, era un secreto bien guardado, con el paso del tiempo la señora Sofia habia enfermado con gravedad, no se podia hacer nada por ella, solo esperar
Y ese fue el unico motivo por el que ella volvio de su exilio
-Diego, necesito que vayas a recogerla al aereopuerto, se que sera dificil para ti, con lo ocupado que estas justo ahora que se viene la cosecha pero... necesito que alguien de confianza haga esto por mi, no me quiero separar ni un momento de mi Sofia, tu sabes ya lo dificil que es-
-claro, no se preocupe señor, yo me encargare-
-Sofia necesita hacer las pases con su niña, solo eso le pedire, que entienda porque hicimos lo que hicimos, asi que seguramente la encontraras cambiada a mi Ximena-
-si lo se-
-solo espero que logre perdonarnos-el se perdio en sus pensamientos y le deje solo, no estaba seguro de la extraña emocion que crecia en mi, era curioso, despues de tanto, asi que mientras me preparaba, esquive a Rosa por todos lados para no tener que darle la noticia pero eso no iba a ser lo peor, al llegar ahi y esperarla no sabia a quien debia buscar, pero me sentia nervioso porque seguramente me reconoceria, de un momento a otro sin saber, me di cuenta que ella se acercaba a mi.
Cuando la vi despues de todos esos años, algo dentro de mi se quebro, esto era lo que habiamos creado Rosa y yo. Y apenas comenzaba
