Los nervios me estaban comiendo viva
Mientras caminaba de un lado a otro esperandolo, habian tocado el timbre dos veces y ninguno era el, no habia podido evitar correr a la entrada en una carrera en contra de Edith que solo se burlaba de mi pero no queria que me quitara este momento, claro que habian sido falsas alarmas porque ni siquiera era la hora que el me habia dicho
Aun asi, no podia evitarlo
-me lastima verte Beth, en serio para ya ¡me vas a volver loca tambien si sigues dando tantas vueltas!-Edith lo dice aburrida, arropada entre sabanas en nuestra sala de estar, yo no siento el frio de la nevada pero creo que estoy por completo entumecida-el vendra, si quisiera dejarte plantada hubiera seguido sin dar señales de vida por cinco años mas-Edith lo dice con demasiado veneno para sonar asi de dulce
-tu no ayudas en nada-le replico con el mismo tono de molestia que usa en mi
-solo relajate y ya-
-claro, es tan sencillo de decir...-el timbre hizo eco en toda la casa y las dos nos miramos antes de lanzarnos directo a la puerta, a Edith se le enredaron los pies en la sabana que usaba y eso me dio el tiempo suficiente para ganarle, apenas abri la puerta para escapar a cerre deprisa sujetando el picaporte evitando que Edith saliera, ella gritaba del otro lado y golpeaba la superficie como desquiciada pero yo no cedia, Peter estaba frente mio observandome como si la loca en realidad fuera yo, se veia que se estaba divirtiendo demasiado
-¿nos vamos?-
-¿tan rapido?-
-por favor, ya-le pedi por completo desesperada con la puerta retumbando a mis espaldas
-esta bien-el me toma la mano y antes de darme cuenta me lleva casi corriendo hacia su auto, me alivia demasiado ver su camioneta no se porque, ya no me importa en realidad cuando mi hermana sale a gritarme para avergonzarme, yo ya estoy arriba y siento que vuelvo a recordar todo a los 16
El motor cobra vida rugiendo mientras el se despide con la mano de mi hermana bastante ofendida, acelera deprisa para salir de la calle y tomar la avenida principal, ni siquiera miro atras para ver a mi hermana intentar correr detras
-pense que no volverias-digo despues de un rato cuando me senti un poco mas segura
-¿porque? no soy yo quien huyo antes en medio de alguna revolucion innecesaria mientras me desangraba por una herida de bala que se pudo haber evitado, no es mi costumbre-ni siquiera me mira cuando lo dice y me toma unos segundos darme cuenta del sarcasmo en su voz, hago apenas un sonido de sorpresa pero me quedo callada tratando de saber que decir-es una broma, Prior, no es tan en serio-
-bueno, no me parece gracioso-
-no era para que te rieras-pero el modo tan estupidamente serio con el que lo dice me hace contener una histerica risotada de nervios, ahora soy yo quien le mira de reojo, conduce tan despreocupado como si el mundo la ultima vez no pareciera haber estado en el borde, con una mano en el volante y el otro brazo en el respaldo del asiento, no me toca pero tengo la vaga sensacion de que podria hacerlo si me acercara un poco mas; no lo hago
Entonces volteo a verlo por completo y no puedo relacionarlo con el hombre que vi la ultima vez, herido y bastante afligido mientras huia lejos, la cosa es que el mundo no paro de girar ese dia, ni el de seguir viviendo como todos hicieron. Hasta entonces lo comprendo
Solo soy yo, tensa y nostalgica todo el tiempo
Y se que hay alguien que esta exactamente igual que yo
No estoy del todo segura si fue ahi cuando tome esa decision o el momento en que Peter volvio a aparecer. Pero lo que tanto me habia rondado por la cabeza comenzo a volverse una molestia constante de la que no me podia olvidar. Se sentia como la obsesion de saber de mi tia, o incluso peor. Pero por el momento mientras ibamos de camino hacia donde fuera deje de pensar un poco de eso. Me distraje lo suficiente viendo lo guapo que lucia ahi sin hacer nada mientras dejaba a mi imaginacion ser lo bastante libre, por un rato.
Peter me llevo a cenar en un restaurante de pizzas bastante parecido al que fuimos la primera vez despues de una paliza metal en las simulaciones
Al principio estaba bastante nerviosa, no sabia que hablar, como acomodarme, a donde mirar, parecia ser la primera vez en todo y eso le resultaba absolutamente divertido y entonces como por arte de magia todo comenzo a fluir. Como años atras nos complementamos y pude ser la misma Beth de entonces, ahora el lo hacia lucir tan facil, la conversacion era un caos, no me habia permitido reirme asi estos años lejos de Chicago. Peter me conoce
Vuelvo a hacer las preguntas adecuadas y a reir en los momentos mas inoportunos, ya no tengo nervios, con el es mas sencillo y habia olvidado la sensacion de ser asi. El no pregunta sobre lo peor de mis años, no se si mi padre se lo ha contado pero esquiva cualquier tema escabroso que me pueda incomodar aunque quiera contarselo todo, siento que no es el momento que quisiera arruinar. Esa fue la primer noche que en realidad conoci la ciudad
No dijo donde estuvo ni yo pregunte, mejor asi, despues de eso me llevo a dar una vuelta antes de volver a casa, no nos besamos pero al dejarme en la puerta parecia que era mas que suficiente por ahora. Lo vi una semana despues y entonces el siguiente fin de semana hablando con mi padre, despues su presencia se volvio mas recurrente en casa, Edith era tan insoportable con el alrededor, siempre poniendome en evidencia, eso le divertia a ambos y a mi me hacia rabiar.
Ya me habia vuelto a acostumbrar a verle muy seguido por ahi, hasta que se ausento y el panico me invadio, los primeros dias hacia como si nada aunque era obvio que me moria de ganas por saber que pasaba, no lo hice entonces.
Hasta que en la mesa del desayune no pude mas
-papá ¿puedo preguntarte algo?-Edith pretendio estar muy concentrada sirviendose cereal, como si no estuviera tan atenta a lo que fuera a decir, lista para burlarse
-claro cariño-
-uhm ¿tu sabes...? bueno es que en realidad no es una duda real si no que...-
-¿quieres saber donde esta?-el levanto la vista de lo que leia en su tableta, me quede quieta
-si-
-volvio a Chicago-
-¿porque?-no queria sonar tan ansiosa pero no lo podia evitar, algo se removio dentro de mi, un dolor en mi estomago que no queria volver a sentir
-bueno, sigue encargandose de las sedes-
-pero ¿la Oficina del Bienestar sigue ahi?-
-no, es una compañia nueva que se encarga de mantener el orden, lejos de la idea de las facciones-
-oh claro-Edith suelta un bufido que disfraza su risa-¿que?-
-bueno, es que si tanto te gusta ¿porque no sigues a tu novio?-
-Peter no es mi novio-papá carraspea incomodo, pero yo sigo mirando molesta a Edith hasta que sus expresiones cambian
-oh por dios ¿es en serio Beth?-
-¿que?-
-¿quieres volver ahi? ¿a Chicago? ¡intentaron matarte!-sacudo la cabeza aturdida
-¿que? ¿de que hablas? no he dicho eso-
-pero lo veo en tu cara ¿quieres seguir a Peter ahi?-
-no, es que, no claro que no-Edith y mi padre parecen mas confundidos cuando se miran-no he dicho que quiero volver-
-Edith, creo que deberias ir a prepararte para la escuela ¿si?-
-pero...-
-hazlo-le demanda mi padre, Edith hace muecas pero le hace caso y nos quedamos solos, el mueve la silla mas cerca de mi, suspira como si me fuera a evaporar en cualquier momento
-no creas que no lo he notado-
-papá, yo no he dicho nada-
-no soy ciego Beth, lo que paso antes fue terrible pero se que el vivir aqui te ha hecho infeliz, no quiero que creas que esto es una traicion o que me sienta herido por lo que decidas pero se que aqui no es tu lugar, si quieres volver nadie va a detenerte-
-no se porque me siento asi-susurro, papá me toma de las manos para reconfortarme
-no te sientas culpable, todos escogimos alguna vez, quiza sea tu turno, si tu lugar es haya en Chicago, si es aqui o al lado de Peter, mientras tu estes segura y bien, no tendriamos que interferir ni hacerte sentir mal-la mencion de Peter hace que me sonroje con fuerza
-¿no te molesta?-
-bueno, admito que un poco-dice avergonzado-claro que no estaba de acuerdo antes pero lo entendi, con el tiempo, las cosas que pasaron no debian ser asi pero ustedes se volvieron unidos, lo vi en año nuevo, no puedo alejarte de lo que te hace feliz Beth, si es asi, yo no soy nadie para decirte que no-
-gracias-me abalanzo para abrazarlo y el me recibe con sorpresa pero de inmediato me corresponde
-pero aun asi hablare con el-intenta sonar autoritario lo que me hace sonreir. No tengo idea de lo que hare pero al menos tengo un destino en mente. El resto del dia lo tomo para despedirme, quiza no me vaya pronto pero se que debo hacerlo, mis hermanas no estan de acuerdo, sobre todo Rose pero trato de explicarle, todos encontraron un motivo, yo siento que el mio no esta aqui
Quiero dejar de estar estancada. Rose no muy convencida, me deja ir. Asi que resulto ser mas sencillo que la primer vez que decidi por Osadia, ahora sin facciones es mas facil.
Peter vuelve el fin de semana siguiente, llama a la casa pero es Edith quien me gana y me sonrie triunfante mientras me da el mensaje por la noche durante la cena familiar, espera hacerme rabiar con eso pero estoy bastante en control con mi mente y mi alma para que funcione aunque por dentro me este muriendo, al menos se cuanto tiempo tengo antes de que regrese, cuando eso sucede yo ya tengo un plan
Le veo desde la ventana cruzar nuestro porche sin tener la minima idea de nada, corro a la entrada a esperarlo, va distraido mirando al piso y luego jugando con las llaves de su camioneta hasta que alza la vista y me ve ahi a medio camino del suyo
-ay no-dice en cuanto me mira, frunzo el ceño sin intender inspeccionado mi atuendo, toco mi pelo pero todo parece ir en orden, bastante normal
-¿que?-
-¿que se te ocurrio ahora?-dejo caer los hombros y le miro entrecerrando los ojos
-nada-
-Prior-
-bueno, algo insignificante-quiero restarle importancia pero el parece conocerme muy bien para volver a preguntar
-¿que es?-
-¿que, tan pronto? no me extrañaste o algo despues de desaparecer señor No Es Mi Costumbre-eso le hace esbozar una pequeña sonrisa, se que he dado en el blanco, intento no ponerme a reir nerviosa y mantengo la cara seria todo el tiempo hasta que el dice;
-ven aqui-ni siquiera lo pienso cuando termina de hablar y ya estoy lanzandome hacia el quien me recibe con los brazos abiertos, me mantiene cerca y en alto y yo me aferro a el riendo mientras da vueltas conmigo, eso me derrite por completo, para ser alguien que detesta ser romantico y prefiere ser practico es bastante considerado, me siento en las nubes, es repentino y embriagador a la vez, por un segundo lo olvido y nuestras miradas se encuentran. Hace mucho tiempo en un jardin parecido a este las cosas fueron diferentes
Ahora me siento a salvo.
Mis hermanas no pueden evitar espiarnos desde el interior, escucho las risitas y Peter trata con todas sus fuerzas de ignorarlas, cuando me baja despacio intento poner algo de distancia entre ambos sin soltar sus manos y me aclaro la garganta para lo que dire
-creo que tenemos que hablar-
-suponia que pasaria esto-suena algo decepcionado cuando lo dice-¿es sobre lo que paso?-
-si y no-
-¿puedes ser mas clara?-
-¿puedes llevarme lejos de aqui?-Peter no lo dice pero por su mirada se que sabe lo que quiero decir, no habla mas solo me lleva hacia su auto y emprendemos el camino a las afueras del pueblo, ahora es cuando me siento mas nerviosa. Quiza el no queria que llegara este momento pero debiamos hablar, el tenia mucho que explicar y yo debia escuchar.
El sube por un camino que nos lleva a una estacion de radio abandonada segun me habia explicado mi padre, es bastante tranquilo y nadie viene aqui a menudo, parece algo que los Sin Faccion podian tener. Peter me ayuda a pasar por debajo de la alambrada rota y me sigue de cerca al internarnos en el pequeño estacionamiento, no intento entrar en la edificacion llena de basura y grafitis en sus paredes, en cambio camino hacia la orilla en la barda baja que nos limita del precipicio, ahi hay un panoramico que ya no se puede leer mas, me siento en la orilla y Peter hace lo mismo, miramos el pueblo en silencio un rato, siento un ligero hormigueo en la piel, el sol esta oculto entre nubes y el viento helado apenas comienza a soplar, las mejillas me arden por el frio
-¿me diras que pasa?-pregunta sin dejar de mirar al frente, al menos asi sigue hasta que digo las palabras magicas
-quiero volver a Chicago-no reacciona, apenas logro ver un cambio en su semblante y tengo que agregar para que quede mas claro-contigo...-.
