BLOGGER TEMPLATES - TWITTER BACKGROUNDS »

sábado, 4 de abril de 2015

Almost Sunrise 3

Mi madre siempre ha dicho que sus mejores noches, las paso en compañia de extraños de los que apenas y puede recordar sus rasgos, no hay numeros telefonicos ni promesas de volverle a ver. Ella lo sabia y aceptaba, quizas porque eso era lo unico real y duradero que habia conocido desde siempre.
Mi amor por ella era una cosa, algo que sabia que estaba obligada a dar, y era un trato silencio de parte de ambas y nadie se quejaba por ello, pero cuando el sol se ocultaba ella podia tocar con la punta de sus dedos una vida que solo podia admirar un rato, ser parte de ella de forma efimera y luego desaparecer.
Ahora lo comprendia, porque estaba hastiada en la mañana, porque me veia a mi y a nuestro hogar como si no fuera nada. Cuando llegamos a la torre de departamentos lo comprendi, aqui la vista era maravillosa mientras subiamos por el ascensor de cristal, contemple las luces de la ciudad que iluminaban el paisaje como estrellas caidas.
Acepte ir con mis propias condiciones.
El no me forzo.
Creo que no hubiera hecho diferencia, si me hubiera negado.
Y con una sonrisa encandilante, el hombre se rindio por fin.
El apartamento era amplio, muchisimo mas que el nuestro, mas lujoso de lo que estaba acostumbrada y con un estilo que no pude admirar, estaba oscuro pero por los ventanales la luz de la luna se filtraba.
Sus manos se posaron en mis caderas mientras yo miraba sin hacerlo realmente por la ventana, su aliento hizo cosquillas en mi cuello. Era facil abandonarse ante las sensaciones y al tacto, por encima de la tela incluso sentia el fuego que dejaba atras.
Si, podia acostumbrarme a ello, cerrando los ojos sus manos trazaron un camino hacia mis hombros y devuelta. No habia musica mas que su pausada respiracion pero comence a moverme, de un lado a otro, despacio, luego el me solto y baile libremente por la habitacion sin mirarle, una dulce sensacion recorriendo mis venas, recorde la melodia atronadora del bar y la forma en que esas mujeres bailaban con su propias reglas.
Nadie permitiria a una niña como yo ir tan lejos. Como una maldicion dormida, mire directo a los ojos a aquel hombrey pronuncie aquellas palabras que el tanto deseaba oir, una calmada invitacion.
Era cierto que jamas veria a un hombre tan hermoso, podia contemplarlo las horas que me restaban pero perderiamos el tiempo. Mis brazos se enredaron en su cabello y me sostuvo con fuerza mientras besaba mi boca entreabierta, en esa oscuridad nadie adivinaria quien era yo, no sabrian mi edad ni mi inexperiencia. Me llevo a su habitacion andando conmigo de espaldas y sin dejarme respirar, su lengua dio vueltas en mi boca explorandola, mis pies se enredaron con las sabanas y empujandome contra la cama el cayo sobre mi, sus brazos rodeandome y formando una prision.
Era triste, mi madre se perdia de todo esto y mientras sus manos acariciaban mi cuerpo sabiendo exactamente como tocarme mas y mas sentia lastima por ella. Pero ¿que podria hacer yo? el estaba desnudandome sin ver realmente quien era yo, ignorando los hechos, arranque su chaqueta y desabotone su camisa tomandome mi tiempo, el se habia desecho de mi vestido y besaba mis hombros y mi cuello sin decirme nada, callado, sin pronunciar un nombre, no habia nada pero me sentia en llamas.
Era fuego, lo habia visto caminar junto a el, yo habia sido su chica sentada a su lado, nadie podia hablar de mi porque no me conocian y no me volverian a ver asi que estaba bien si me dejaba llevar.
Suspire, se sentia tan bien, sus caricias en mi piel y sus labios sobre los mios, podria haber sido doloroso y quizas asi fue pero estaba tan perdida que volver atras y revivir la sensacion de estar quebrandome en pedazos nisiquiera la podria recordar.
Su boca demandante sobre la mia y sus dedos en mi se habian vuelto en moviemientos bruscos, cada vez mas de prisa, sin aliento, abri los ojos y me sentia enferma, como si pudiera desmayarme en cualquier momento, acalorada, mis gemidos hicieron eco en las paredes y luego el estaba sobre mi, remplazando sus dedos, rompiendo lo unico inocente que mi madre pensaba que quedaba de mi.
Mi espalda se arqueo y no fui capaz de aferrarme a el, tenia que irme antes que el sol, tenia que ser cautelosa y tenia que volverme imborrable, su cuerpo me cubrio y alce mis adoloridos brazos hacia su espalda, clavando mis uñas cortas luego dejando marcas y desesperada por no obtener suficiente de el. Rapido, cada vez mas rapido, iba a caer a un vacio y luego de pronto me alzaba y pensaba que era sencillo llegar al cielo antes de sentir que caia. Era agradable como si mi corazon latiera deprisa y luego quisiera detenerse, llenandome mis oidos de sus jadeos y mis pulmones luchando por aire, el calor era lo unico de lo que era capaz de reparar, nada mas, empujo mas fuerte y deprisa y entonces el mundo se oscurecio, era tan violento, la forma en la que sucedia que no podia imaginar nada mas mi mente se quedo en blanco y pense que podia gritar pero ningun sonido pude pronunciar, me quede sin voz y trate de sonreir, porque era tan feliz en ese momento de quietud que duro... nada.
El hombre no se canso y aburrio tan facil conmigo, yo siendo una muñeca en sus brazos me deje llevar hacia donde el quisiera, cumpli con lo que su ojos ansiosos me pedian, no le cuestione y a cambio lo disfrute, no era algo de lo que fuera capaz de hacer de nuevo, no era como si dentro de pocas horas fuera incapaz de verme al espejo por sentir verguenza, incluso si mi madre era una prostituta de categoria, ella aun podia enseñarme la valiosa leccion de no arrepentirme de mis decisiones, de sentirme orgullosa pues no habia nada de que sentir pena.
La alfombra picaba en mis piernas mientras yo recorria con mis temblorosas manos su cuerpo, admirarlo y tocarlo era infinitamente llamativo, sus gestos eran diferentes y su respiracion pesada se volvia irregular.
Cuando creyo que era suficiente me tumbo de espaldas y de nuevo me hizo sentir como alguien que necesitaba con desesperacion, sin saber de mi, me hizo sentir unica y querida, con heridas que tenia que ocultar, rasguños y mordidas, marcas en mi cuerpo que me harian recordar y su rostro se iria diluyendo en mi memoria, cada beso feroz y cada embestida sin amor, me marcaria, me torturaria sin piedad y luego yo podia volver al cielo, admirar y volver a la realidad
Su cuerpo pegado al mio se quedo quieto unos minutos, recuperandose, sentia el sudor resbalar por mi cara, el esfuerzo me hacia querer dormir, sentia mis parpados pesados pero sabia que tenia que irme, estaba en su cama desarreglada cuando el se aparto y se acosto a mi lado, me cubrio con las sabana y paso las yemas de sus dedos por mi mejilla, pretendi que estaba bastante cansada, abri los ojos y le mire, queria mirarle tan profundamente y dejarle en dudas, mi nombre... nunca lo pronunciaria. El extrañaria el contacto que yo le proporcione, y nisiquiera mi madre lo podria igualar, puede que yo no sepa lo que ella, ni haya experimentado toda mi vida pero... lo habia tenido a el primero.
Y algo en su mirada me decia que necesitaba mas de mi. No, era hora de irse.
Aparte su mano gentilmente y me puse de pie, me arrodille y a gatas busque mi ropa, con cuidado y parsimonia me la coloque, sintiendo su mirada sobre mi. No aparto la vista, tampoco cuando el me entrego el dinero, me miro ceñudo con el reproche en la mirada, verdaderamente pensaba que iba a quedarme.
El se ofrecio a llevarme pero me negue, mirando el reloj de su mesita de noche vi tintienar las 6 de la mañana, sali junto al sol sintiendo sus pasos detras mio con precaucion, mientras yo trinufante oculte el dinero y camine con tranquilidad por la ciudad que estaba despertando apenas. Cada edificio y coche, cada calle, cada minimo detalle se tornaba de un calido naranja, alegre y adormilada por la noche en vela, mis pasos fueron mas seguro que cuando habia salido, sentia su presencia mas y mas cerca, asegurandose de que volvia a salvo, mi madre sin duda aun debia estar durmiendo y debia de ser mas rapida para que ella no notara la diferencia.
Abri la puerta del departamento tan silenciosa como me fue posible y luego a hurtadillas llegue a mi habitacion, como un sitio seguro que guardaria mi noche en exclusiva
Me gusto, algo agradable y fuera de mi rutina
Y sabia que el no iba a dejar asi, despues de eso, le veria mas veces, esperando por mi madre y buscandome a hurtadillas en mi habitacion, yo le observaba irse desde un sitio seguro, sonriendo porque lo habia atrapado.
Pero era hora de irse y de olvidar, por ahora
Casi al amanecer volvi a casa.

0 comentarios: