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viernes, 26 de junio de 2020

All Of The Stars 3

7 años habian pasado desde la ultima vez que le habia visto
Habian sucedido tantas cosas que no queria imaginar como eran esos cambios, para bien o para mal, a ella le habia afectado muchisimo.
No hubo dia en que no se arrepintiera por volver desde su llegaba a la ciudad del amor no habia parado de atormentarse si en realidad habia tomado la decision acertada. Fue dificil abrirse paso en un sitio distinto, tan diferente a lo que estaba acostumbrada pero algo la hacia distraerse de esos pensamientos, si el estaba bien, si esto era lo que siempre debio haber hecho desde que volvio a tener libertad, se habia preguntado si no debio de haberse ido antes de que las cosas avanzaran
El trabajo duro y el mantenerse viva ahi la hacia no tener tiempo para pensar, vivia en un pequeño cuarto que compartia con otras tres chicas de diferentes nacionalidades, todas eran muy amables con ella y pacientes. Tenia una jornada de trabajo extensa que la hacia casi desmayarse en su cama todas las noches que volvia, apenas y teniendo tiempo de comer algo, mucho menos el cansancio dejaba espacio para pensar en Jojo
A veces en sus dias de descanso paseaba por la ciudad, recorriendo monumento y manteniendose distraida con cualquier cosa, comenzo a leer mucho mas, tenia montones de libros encima de su pequeño escritorio y cuando hubo mas tiempo y se instalo en un piso mas amplio reanudo de nuevo su pintura. Ahora con algo de dinero ahorrado pudo comprar materiales de buena calidad
Sus  nuevas compañeras de cuarto la animaban a seguir por ese camino, decian que tenia talento pero ella no lo queria creer asi.
Una tarde que habia llegado la correspondencia, Jolie una de las antigus inquilinas le llevo a su regazo una carta de sin remitente, ella estaba sentada en el balcon leyendo una triste historia, ella solo le sonrio complice como si se tratara de algo ya planeado pero Elsa no tenia idea
Quiza penso que seria de un admirador secreto
Las cosas fueron diferentes al abrir el sobre, la carta no era de un admirador, ni de ningun familiar sobreviviente, ni siquiera sabia bien de que se trataba hasta que termino de leer

No vuelvas por favor, el esta muy bien ahora, tratamos de vivir sin ella, y tu presencia solo lo cambiaria.

Elsa se quedo de piedra al leer esa corta frase, le sorprendia como habia dado con su nueva direccion despues de tantos cambios y aun asi que se tomara la molestia de enviarle esa corta advertencia. Las chicas esperaban una reaccion buena, una cara de amor era lo que habian imaginado. Sin notarlo las lagrimas se habian desbordado de sus ojos, ella fijo la vista hacia la calle y se mantuvo asi quieta unos minutos antes de poder controlarse.
Por supuesto que no iba a volver, no asi. No habia forma de responderle porque no tenia idea de si seguian aun ahi, pro lo intento, se levanto furiosa de su asiento y busco rapido papel y lapiz, la carta que escribio no fue para el, fue directo hacia Jojo, ella no creyo que tuviera el valor de hacerlo, de decirle algo 
Asi que solo escribio una disculpa, solo dos palabras, las lagrimas seguian cayendo y mojaron el papel, borrando un poco las palabras. Ella busco un sobre y rapidamente salio deprisa a enviar su carta, todas se quedarona tonitas al ver su reaccion pero no se atrevieron a preguntar que habia pasado. Desde entonces tomo la decision de dedicarse por completo a su arte, pintando sobre sus dias de encierro, habia muchas pinturas de una mujer hermosa de corto cabello rubio y zapatos rojos. De un pequeño niño parecido a ella, pequeños conejos, el paisaje de las calles que tanto habian recorrido juntos. Elsa pinto sobre todo eso y cada vez parecia mejorar, vendia sus pinturas poco a poco y se hizo mas reconocida en el barrio.
Pasaba las tardes dibujando y pintando grandes encargos, luego se enfocaba en sus porpias pinturas que no se las mostraba a nadie, dibujaba a Jojo como lo recordaba y despues como lo imaginaba ya mayor, poco a poco se fue borrando de su mente su rostros hasta que se dio cuenta que dibujaba a un extraño, un total desconocido, ya no parecia ser el mismo que al comienzo y eso la deprimio
Ahi, se sentia muy sola. Ahora lloraba mucho por las noches, casi sind arse cuenta se hizo una costumbre, se sentia tan gris ahi, fuera de lugar, no era como habia imaginado que se sentiria al llegar ahi, tantas promesas con Nathan para terminar sintiendose horrible por haberse ido, pero el ya estaba muerto, ya no podia nunca reunirse a su lado, recitar poesia juntos, ya no habia nada.
Recordo las cartas de Jojo, donde se hacia pasar por el, las cosas que le decian le ayudaban  a sobrellevar todo. Era muy amable de su parte que hubiera hecho eso, se pregunto donde se encontrarian esas cartas tan inocentes, asi que se levanto del sofa y fue hacia su armario, rebusco en todos lados si las habia llevado consigo y lo unico que encontro y habia olvidado por completo fue el libro que ambos hicieron y del que tanto el creyo que seria un gran proyecto, acabo convirtiendose en otra cosa, la habian llenado de dibujos al azar y muchas tardes habian pasado los dos juntos coloreando y trazando distintas cosas tan alejados a lo que habia comenzado, de el resbalaron las cartas que Jojo habia escrito hasta entonces, no sabia que el las habia dejado ahi, dejo el libro en su escritorio y se agacho a recoger las cartas, leyo una a una con el alma hecha pedazos. La ultima que le dedicaba el falso Nathan logro romperla por completo, ya no podia parar de llorar, se sentia tan desdichada estando sola en esa ciudad, ya no queria recordar mas todo eso, decidi salir un rato a despejarse, entonces cuando bajaba las escaleras sin nada de animos lo conocio a el, era el vecino del piso de abajo, aun no sabia su nombre pero todo sucedio tan rapido
Con el paso de los años y al hacerse algo famosa por sus pinturas comenzo a tratarlo mas, su nombre era Remi, un frances que al parecer se habia enamorado profundamente de ella a traves de su arte. Pronto entablaron una amistad que fue escalando con mayor rapidez y antes de darse cuenta estaba ya comprometida nuevamente.
Elsa no sabia bien como ese torbellino habia ocurrido, que tantas cosas de las que no era consciente pasaran tan rapido, jamas pudo disfrutar de esa fama de artista, nunca pudo encontrar consuelo en brazos de Remi, no se sentia parte de ningun lado y pensaba que no encajaba ahi. En ningun sitio se sentia bienvenida y no queria pensar en el porque.
Jamas llego otra carta y ella misma dejo de escribirlas, no hubo otra respuesta que la primera. Entonces Remi comenzo a cambiar, mas posesivo y mas agresivo, en tanto trataba de dividirse en su trabajo y los preparativos ella noto sus actitudes extrañas y su usual coqueteria con las demas. No le dolia si descubria algo pero eso le daba mas motivos para dejarlo, y sentia que su aventura en Paris estaba por terminar
Lo unico que la hizo dar media vuelta fue cuando un dia tras una discusion sobre que servirian en el banquete el la abofeteo sin dudarlo. No habia sido algo fuerte pero eso la hizo decidirse, ella salio corriendo a pesar d elos gritos de el llamandola, volvio a su departamento y empaco sus cosas. Estaba teniendo ese dejavu otra vez, solo que el no estaba ahi para hacerla retroceder, tomo lo necesario, el liro ys sus cartas y dejo las pinturas listas para enviarlas a su siguiente destino. Y esperaba que el siguiera el mismo lugar de siempre.
No sabia porque pero se sentia emocionada como hace mucho no lo sentia, ilusionada quiza, cada paso lo queria hacer mas a prisa, que camino fuera mas corto y ya estar ahi antes de esperar otro dia, apretaba el libro contra su pecho mientras miraba por la ventana los paisajes pasar como borrones a su lado por la velocidad. No extrañaba lo que estaba dejando, al contrario, sentia un nuevo alivio al dejar eso ir, ahora sentia nervios por lo que fuera a hacer luego, quien la recibiria, estaba dispuesta a pelear si asi era, queria ser aceptada de nuevo y aun mas, queria pedirle perdon por como lo habia abandonado
Deseaba que el la esperara en casa.
Cargando sus maletas con prisa, el coche que la trajo de la estacion la dejo justo en la entrada del que antes habia sido un simple pueblo, ahora parecia haber mejorado con los años tratando de modernizarse un poco, al menos ya no estaba en esa destruccion que dejo la guerra, le alegraba ver todos esos cambios, muchas cosas no las recordaba de ese modo. Muchas personas desconocidas que pasaban a su lado
Era ahora una desconocida ahi y eso le agradaba, ese anonimato nuevamente.
Se detuvo frente a la casa. La puerta ahora habia sido pintada de naranja y resaltaba an mas entre las demas, dejo las maletas en el suelo y se limpio el sudor de las palmas de las manos en su falda. Se sentia mas y mas nerviosa cada vez. Sentia su corazon martillar en su pecho y ya no queria tener mas esta expectativa
¿Seguirian viviendo ahi? ¿la reconoceria? ya no podia imaginarlo mas, asi que con algo de miedo e indecision oprimio el boton del timbre y escucho una suave melodia, entonces pasos apresurados se acercaron a la puerta y escucho una voz, algo profunda y desconocida, no era el señor Betzler y definitivamente no era Jojo, al menos, no el Jojo que ella recordaba.
Dio un paso hacia atras y casi estuvo por arrepentirse de todo, de haber llegado hasta ahi.
La puerta se abrio de golpe.
Un muchacho de cabello rubio le habia abierto la puerta y se quedaba callado a media frase, ella no era lo que el esperaba encontrarse. No otra vez
Elsa casi no lo reconoce, se quedo sin habla mientras le observaba a tentamente, y todas las palabras y el discurso que habia planeado en el viaje en tren se borraron de su mente, totalmente en blanco solo atino a decir
-¿Jojo? hola-nunca, ni en un millon de años hubiera pensado que era el, nunca habia imaginado que seguiria ahi despues de tantos años. No habia justicia en sus cuadros porque el era un version que jamas llego a imaginar de adulto, si no hubiera sido por aquella cicatriz que le surcaba el rostro no habia podido reconocerlo-estoy de vuelta-.
Sintiendose tonta por dentro ella solo pudo sonreir nerviosa mientras el la seguia mirando fijo, sin creer que fuera real.
Antes de poder decir algo, el reacciono dando un portazo en su cara.
Elsa se quedo de piedra igual o mas confundida que antes. Definitivamente no esperaba algo asi.

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