Katrina, había pasado un rato desde que te vi en sueños, casi había olvidado la sensación de despertar con el corazón acelerado, las ganas de abrazarte y las palabras ingeniosas que siempre olvidaba decirte, ni siquiera puedo controlarme ahí, no se que sucede y todo fluye como si yo fuera un espectador mas, estas sonriéndome y me reclamas lo que hice en el pasado
Ahora nos encontrabamos en el ultimo baile al que asisti. llevabas ese bonito vestido negro de tirantes y el cabello rosado suelto, recuerdo haberme acercado a ti, estaba nervioso, meti las manos en los bolsillos del pantalon para ocultar el temblor, todo se sentia real para mi que no diferenciaba que esto era un sueño mas
Recuerdo la musica tan alta y a las personas que esquive hasta llegar a tu mesa donde te encontrabas sola, mirando aburrida a los demas, se que querias bailar aunque no tuvieras idea alguna de como hacerlo, se que querias que yo te invitara pero no pude tener ese valor, algo me lo impedia.
No se cuando comenzo. Pero soñar contigo en cualquier situacion me hacia seguir un poquito mas, que eso era el hecho de que si ocurrio, de que si existes y debias estar por ahi en algun lado
Entonces llegue a tu mesa y llame a tu nombre, se sintio tan bien decirlo en voz alta, aun mas que te giraras a verme
Estoy seguro de que nunca he visto unos ojos como los tuyos en ninguna otra personas
-regresaste...-te dije y tu sonreiste, diablos... tu me sonreiste de nuevo y la voz me fallo
-por supuesto que iba a volver-tu voz a traves del ruido de la musica fue tan clara-esto no me lo perderia por nada-
-Katrina...-
-despues de todo...-ella miro hacia la pista de baile, ahi donde estaban los chicos de nuestra clase, como si fuera lo mas divertido del mundo, entonces me miraste de nuevo, tu sosnrisa habia desaprecido-nunca me invitaste a bailar-
La alarma que habia olvidado que habia colocado me desperto de golpe y yo abri los ojos desorientado mirando hacia el techo gris de mi departamento, sin tener idea alguna de donde me encontraba, enredado en sabanas, frunci el ceño y cerre de nuevo los ojos
Pero ya era imposible volver ahi. Con un pesado suspiro me levante de la cama a un dia que no estaba tan dispuesto a cumplir y con mucho pesar sali de ahi hacia el baño para prepararme, como siempre hacia
Se que me lo merezco, creo que incluso en los mejores momentos, yo he tomado muy malas decisiones
Pero no hoy o al menos eso había pensado
Este era un trabajo simple, solo tenia que permanecer en la cocina y preparar las ordenes a tiempo, ya a estas alturas estaba acostumbrado a la torpeza de Caty y a lo gruñona que era Isabella, los tres eramos un equipo y ellas sabían que no me gustaba hablar con nadie mas. Me sabia de memoria nuestro menu, incluso de los momentos pesados yo me encargaba de todo sin renegar, esto era algo mecanico para mantener mi mente ocupada por un par de horas
Abri la puerta del local y ahi estaba Isabella en su uniforme rosa, la mire esperando a que Caty saltara sobre mi pero no habia rastro de ella, pase detras del mostrador hacia nuestro pequeño comedor, ahi estaba mi casillero, Isabella me siguio hasta ahi, el lugar estaba desierto
-buenos dias chico triste-
-buenos dias chica aburrida ¿ya te llamo Sam?-Isabella hizo una mueca
-¡oye! para que lo sepas estamos dandonos un tiempo y lo estamos tomando como gete madura y no es de tu incumbencia Max pero aun asi te dire que...-no le preste atencion, segui en lo mio buscando mi uniforme y guardando mis cosas, Sam era un chico que habia conocido en internet o algo asi en un foro sobre ropa o algo asi, la verdad no habia entendido su historia solo sabia que habian salido un par de veces y ella se habia ilusionado con el, no sabia, me gustaba molestarla con eso, tampoco era que fueran discretas si hablaban a traves de la ventanilla de la cocina conmigo ahi a un lado y ellas practicamente gritandose
-¿donde esta Caty?-pregunte terminando de abrochar mi uniforme, Isabella ladeo la cabeza y bostezo, ahora ella yo quien la seguia fuera ahi hacia la caja registradora
-oh, ayer no se sentia bien asi que le dije que se tomara el dia libre-no pude evitar hacer una mueca, confundido por eso, ayer ella se veia perfectamente
-¿que?
-¿quien te nombro lider para que tomes esa decision? ¿como vamos a tener el lugar para nosotros solos? ¡sabes que apenas podemos con los clientes que llegan!-
-oh vamos no seas tan lloron, si puedes con eso y mas, confia mas en ti-
-es que no lo entiendes-
-estaremos bien Max, ve a trabajar-me ordeno, con una mano en la cintura y la otra apuntando a la cocina, rodee los ojos ante sus ordenes
-¡que divertido turno tendremos hoy!-
-que nena eres-.
Había días como estos que tenia que aceptarlo y ayudar a entregar los pedidos incluso si no lo entendia y la cocina para mi solo era suficiente, pasaron las horas y los clientes comenzaron a llegar mas de lo que podia hacer, la cocina era un caos que solo yo lograba entender pero incluso asi me confundia en que iba primero, trate de ser mas consciente en esto. Los pedidos iban y venian, a veces salia yo a entregar junto a Isabella o era solo yo y ella atendia en la caja, era mucha gente y las mesas ocupadas, las limpiaba rapido para la siguiente pareja o quien fuera. Casi nunca me fijaba en quien entraba por la puerta, trataba de ser amable pero era algo que estaba obligado a ser, algo que ya ni yo era consciente
Entonces Isabella tomó su descanso y yo me hice cargo de la mayoria de las cosas ahi. Fue dificil pero consegui equilibrar todo, estaba ya muy cansado para entonces. Habia dado ya las ultimas ordenes y me detuve delante del mostrador esperando a alguna mesa se desocupara para recoger los platos
Ni siquiera lo había notado hasta que fue muy tarde, atareado como estaba ¿a qué diablos le tendría que prestar más atención? las órdenes que llegaban deprisa, no tendría porqué mirar a nadie. Y como era mi costumbre no lo supe hasta que fue tarde
Ni una vez la mire hasta entonces
-gracias por venir-murmure aburrido como usual hacia cuando un cliente se iba era algo mecánico de decir. Era una chica, no note que estuviera acompañada. Las cosas comenzaron de nuevo asi
-gracias a ti, estuvo delicioso, como siempre-mi corazón me golpeo tan fuerte en el pecho que no pude respirar por esos segundos, busque con la mirada a la dueña de esa voz y la vi
La única chica que rondaba mis sueños y pesadillas cada maldita noche, la chica mas bonita a la que le había roto el corazón, sonriéndome de vuelta en la puerta
No fui capaz de hacer algo, me quedé sin habla y la vi partir una vez más.
Rogando en silencio que volviera a mi

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