-no voy a volverlo a repetir, a menos que quieras que te haga regresar por donde has venido mejor comienza a hablar-estaba pensando en las posibilidades de que el hombre me arrojara del tren y a como veia su expresion no dudaba que fuera a ser pronto
-bueno... vecino, es una historia bastante graciosa-
-Tobias Eaton-
-¿que?-pregunte de forma tonta tratando de reincorporarme y acostumbrarme al bamboleo del tren, pero era dificil el movimiento era extraño-oh ya... soy Beatrice Prior, su... vecina de enfrente y puedo explicar porque estoy aqui-al decir mi nombre el giro el rostro, luego camino deprisa a la puerta del vagon y pense que se tiraria o algo pero solo miro el paisaje-escuche su conversacion con mi padre ademas se que lo ha estado acechando y luego de lo que hizo en mi cumpleaños solo... solo se que necesito saber que esta pasando-dije deprisa echando por la borda la perfecta mentira que estaba pensando durante mucho rato para salvarme el pellejo
-¿porque no se lo preguntas a tu padre?-pregunto con un tono de voz tan sombrio mientras me sonreia sin mostrar los dientes, cruzado de brazos mirandome como si fuera una idiota que a como estaba resultando todo, no lo culpaba por pensar eso
-bueno... no creo que quiera decirme-
-¿y crees que yo si?-
-un buen punto-paso un rato mientras me sentaba en el suelo tratando de no moverme mucho pero el movimiento me mareaba un poco mas cada vez
-escucha esta es mi parada-me dijo mirando al vacio sosteniendose apenas por la puerta del vagon abierto
-¿que?-pregunte poniendose de rodillas y luego cayendo de lado luego del movimiento brusco de una vuelta-¿de que habla?-
-sigue si quieres, a lo mejor llegas a las granjas de Cordialidad y te buscan algo mejor que hacer que seguirme-
-¿como voy a bajar de aqui? ¿como bajara usted de aqui?-pregunte y entonces la mirada que me dedico fue lo unico que necesite para comprender el gran problema en el que me encontraba ahora, el estaba por saltar
Y yo no tenia mas opciones que hacer lo mismo o esperar a quedarme aqui hasta encontrar una manera mas civilizaba de bajarme
-¿bromea no? sobre saltar, ¡se matara!-le dije rapidamente poniendome de pie y dando saltos de un lado a otro tratando de mantener mi centro
-no lo hago y debes de saberlo, yo nunca bromeo-
-¿jamas?-
-jamas asi que sera mejor que decidas, si lo haces quiza tome en consideracion contarte alguna que otra cosa si tanto quieres saber-y entonces el tomo impulso para luego tirarse del vagon en movimiento. Chille espantada viendolo desparecer en el vacio y entonces no supe que mas hacer
Estaba por completo demente
O muerto a estas alturas, no se
Me quede en el suelo unos segundos respirando tratando de calmarme y entonces sin pensar le imite, no tenia tiempo y si me detenia a repasar algun otro buen plan seria demasiado tarde, me puse de pie unos segundos para luego correr deprisa hacia la unica salida y lanzarme sin pensar, no quise mirar hacia abajo, solo cerre los ojos ante una muerte espantosa y espere
El viento azoto mi cara y luego todo mi cuerpo cayo con fuerza y mas deprisa de lo que crei sobre una dura superficie, las pequeñas piedras sueltas de la grava se clavaron en mi, azote con fuerza, me raspe las palmas de las manos, la cara, los brazos y mis piernas, rode varios metros y choque contra algo de metal que hizo un sonido horrible. Me queje en voz alta sin reparo, mientras me encogia y me abrazaba a mi misma
Bueno que muerte tan lenta era esta
-arriba-surgio una voz entre tanta luz del sol, un manchon oscuro que se proyecto encima mio, el señor Eaton (antes el vecino gruñon) no espero a que yo reaccionara, de inmediato me alzo con mucha firmeza y facilidad que no parecia pesar nada, el me puso de pie y yo me maree mas y las piernas me temblaron, me sujete de sus brazos ahora yo y el solto un respingo
-estoy bien-
-parece que las viejas costumbres nunca... se olvidan-
-¿eh?-
-¿puedes andar?-me ignoro totalmente y yo atine a asentir hecho mi brazo detras de su espalda y me tomo firmemente para no caer mientras avanzabamos poco a poco del tejado-bueno, eso ha sido extraño, no pense que llegarias lejos asi que... esto sera algo complicado-
-¿porque?... ¿que es esto?-
-una iniciacion-poco a poco nos acercabamos a la orilla, era un vacio en su totalidad, tan oscuro y tan profundo, y mi miedo no era quiza la caida tan fuerte que sin duda seria mortal, era no saber que me esperaba ahi al final, del otro lado
Mire al hombre como si estuviera loco y solto una pequeña risa
-tranquila, creo que ya tuviste suficiente, vamos, por aca-del otro lado del tejado habia unas escaleras de emergencia que parecian seguir existiendo a duras penas en agonia, no se veian tan estables y al pisarlas lo pude comprobar, no sabia si resistiria nuestro peso y desee poder ir mas deprisa, pero todo me dolia
Para cuando llegamos abajo yo tenia los nervios destrozados, imaginaba que asi se sentia mi padre con nosotras cuando eramos mas pequeñas y mas traviesas. Por un momento el me solto y yo me quede de pie por mi misma unos momentos tomando aliento
Entonces mire a mi alrededor, el lugar estaba irreconocible, seguramente en otro tiempo habia sido algo imponente porque aun asi estas ruinas parecian decir mucho mas
-bienvenida a Osadia-.
Estaba maravillada, de pronto todas esas preguntas que tenia que hacer pasaron a segundo plano al entrar a este lugar, era un complejo aun mas grande lo que podia llegar a imaginar, tenia demasiados pasadizos, mucho por ver y explorar, varios pisos y amplias habitaciones que parecian auditorios, un enorme comedor y bastantes locales, los baños y las areas comunes, tantas salas, era demasiado por ver mientras seguia de cerca al señor Eaton, pasamos por salas de entreamiento y lo que parecian ser habitaciones. Todo parecia destruido, como si el paso del tiempo hubiera sido demasiado para el lugar, sin ningun tipo de mantenimiento y con las visitas de vandalos o algo asi, no parecia ser un lugar seguro realmente, ninguna estructura parecia estable mas cuando pasamos sobre un foso y el punte se tambaleaba pero el señor Eaton parecia muy confiado con todo esto
Suponia que el habia estado mucho tiempo por aqui, estoy segura de que fue media hora en que solo dimos vueltas por el complejo sin llegar a ningun lado, solo el mostrandome cada rincon sin decir nada, echaba un vistazo y entonces seguiamos a la otra habitacion
Entonces cuando parecia haberse cansado llegamos a un segundo piso y entro en la habitacion del fondo, la mas grande y la que si lucia habitable, ahi me di cuenta que mas que eso parecia ser una sala de control con muchas pantallas en las paredes. No entendia mucho de iba todo esto hasta que me di cuenta de que eran camaras de seguridad de distintos lugares de la ciudad
-¿nos vigilas?-aqui fue cuando tontamente me di cuenta que no sabia nada de el, probablemete era un loco y ahora
-es mi trabajo-
-¿tu... que?-
-ven aqui, voy a revisarte, señalo hacia un sofa roido que estaba al final, justo al aldo de un escritorio una silla y una cama destendida, camine cojeando hasta ahi porque todo el camino asi habia sido pero no me habia detenido a sentir algun dolor por el asombro, me deje caer sobre el sofa mientras el rebuscaba entre sus cosas hasta quellego conmigo con un botiquin en las manos, se arrodillo delante mio y me pidio que me levantara un poco el pantalon, lo hice, y el despacio y de forma gentil limpio mis raspones y cortadas, era extraño, ver a este hombre hacer eso, despues de todo siempre parecio odiarnos, sobre todo a mi, y luego de todo lo que habia pasado en la oficina de mi padre lo hacia aun mas extraño
-solo vigilo que nada vuelva a salirse de control, asi familias como la tuya pueden seguir viviendo en su perfecta burbuja de estirados-
-¿estirados? ¿porque nos sigues llamando asi?-el solto una risita y arrugue la nariz ante el olor del alcohol, hice una muea cuando lo aplico sobre mis raspones,
-bueno, eso es lo que era tu padre y una vez que eres un estirado... bueno, ya lo sabes-
-no, no lo se-el solo me miro y sonriendo como si yo fuera muy idiota para entenderlo nego con la cabeza dejando ese comentario sin respuesta. Al final termine con algunas banditas en mis brazos y piernas y ya no me dolia tanto como al principio. Me puse de pie de inmediato y el hizo algo que me extraño por completo, primero me miro fijamente luego antes de que pudiera decir algo me sujeto del rostro y me miro desde distintos angulos
-¿que...?-masculle con las mejillas apretadas por el, sonando bastante tonta, mire el techo
-nada, solo queria revisarte si no te habias golpeado en la cabeza o algo asi-
-ya estoy bien señor Eaton, gracias, es lo mejor que puedo estar
-tambien... puedes llamarme Cuatro, aunque eso es algo que nadie ha hecho hace mucho, pero suena mejor que señor Eaton, ese era mi padre y... nunca me lleve bien con el-
-¿Cuatro?-el camino de vuelta hacia el sitio donde estaban las pantallas y se sento en la silla giratoria mientras yo volvia al sofa-¿porque? suena como si hubiera salvado al mundo tantas veces y fuera su apodo de heroe y...-
-mis miedos-me interrumpio
-no entiendo-
-¿que querias preguntar? que tanto necesitas saber-
-¿como conoce a mi padre? ¿porque fue asi con nosotras? ¿le hicimos algo? quiza fue cuando Edith y yo golpeamos su ventana con la pelota ¡pero fue accidental!-eso le hizo reir, y no sabia que este hombre tan serio y gruñon podia reirse de vez en cuando, especialmente cuando mas avergonzada me sentia
-primero ¿que tanto sabes tu?-
-oh pues casi nada, a mi padre no le gusta hablar de eso, cuando mi madre...-me costo decirlo asi, en me miro curioso cuando pare de pronto, pero habia pasado mucho, debia de dejar de doler asi-cuando mi madre aun vivia era ella quien parecia responderme lo que preguntaba pero el pasado de mi padre siempre fue un misterio, poco sabiamos, incluso de las facciones y de donde habia nacido, de los abuelos o cosas asi incluso de nuestra unica tia tampoco sabemos mucho, siempre veia las facciones de lejos al menos lo que quedo de ellas y no podia no preguntarme como era esto...-
-¿que sabes de ella?-
-¿de quien?-el miro la pantalla del centro, esa era que estaba fuera de la valla, cerca de la entrada de las granjas
-tu tia...-parecio pronunciar con dificultad
-bueno, solo que murio hace mucho cuando papá era joven y habia una guerra, ademas mi padre me nombro como ella y...-
-¿en serio?-
-si, pero todo el mundo me llama Beth, no es tan formal como Beatrice y...-
-creo que debes irte-
-¿eh? pero... pero si aun no me responde nada-el se puso de pie
-se hace tarde, ven... te llevare a casa-lo pense un segundo, el estaba de pie, extendiendo su mano para ayudarme a levantarme
-pero... ¿no va a decirme nada?-
-si intentas volver, quiza lo haga-
-eso es trampa-
-vamos niña, no quiero que al idiota de tu padre le de un ataque por no verte por ahi, vamos-sujete su mano y no me habia percatado de lo cansada que estaba ya
-crei que habi sido suficiente el saltar del tren-
-bueno ella hizo mucho mas-.
Cada vez que el abria la boca era para dejarme con mas dudas de las que tenia al comenzar el dia, y no entendia porque le parecia divertido eso. El me dejo justo enfrente de nuestra casa, a esa hora mis hermanas estarian ahi, y mi padre apenas estaria terminando en su trabajo, asi que el solo me dejo ahi en la acera mientras cruzaba la calle sin despedirse y entraba a su casa.
¿Quien era este hombre?
-¿se puede saber donde estabas?-tan pronto como el se fue Rose ya estaba ahi
-solo sali a tomar aire-
-faltaste a la escuela-
-ay Rose no es nada-camine por el sendero de piedra hasta la entrada de la casa, Edith estaba mirando por la ventana cuando entramos
-¿que hacias con el vecino de enfrente?-
-¿que? shh Edith no-
-¿el vecino?-cuestiono Rose, usando ese tono de mamá que yo tanto conocia-¿el gruñon? ¿estabas con el?-
-no, osea si pero no de ese modo, solo nos encontramos de camino aqui y me acompaño-menti deprisa porque claro, ¿como iba a decirles que me hizo saltar de un tren en movimiento?-
-¿porque caminas asi?-maldita Edith que tenia que fijarse en todo
-me cai-
-que torpe-
-suele suceder-Rose me miro con los ojos entre cerrados y los brazos cruzados sobre su pecho
-¿porque tengo la sensacion de que mientes?-
-claro que no, solo queria salir un rato lo encontre y descubrir que no es tan malo como creiamos solo... un poco amargado pero es buena persona-
-aja si claro-
-¿que Rose?-
-nada-
-bueno me ire a bañar, ya te ayudo luego con la cena-.
Aquella noche no pude dormir, estaba demasiado ansiosa para eso. No estaba segura de haber hecho algun avance hoy asi que despacio sali de mi habitacion. Por alguna razon papá se habia quedado dormido en la sala mientras miraba la television, ahi tambien estaba Edith, asi que en silencio entre al estudio de mi padre y comence a buscar algo que pudiera darme alguna informacion. No habia mucho que no haya visto ya.
Excepto por un viejo album que estaba sobre su escritorio. Lo recordaba de nuestra anterior casa pero pense que estaba perdido, quiza los abuelos lo habian traido en su ultimo viaje, no lo se
Revise las fotos rapidamente, eramos nosotras de pequeñas y fotos de mi madre y los abuelos. Nada fuera de lo comun excepto por una.
La tome con prisa al escuchar pasos en las escaleras y corri a mi habitacion a pretender que seguia dormida.
El siguiente fin de semana volvi a seguir al señor Eaton despues de no tener señales de mi en todos esos dias estaba pensando en como abordar todo eso. Fui directamente esa mañana a lo que fue la sede Osadia. Entre por la parte de atras que parecia bloqueada pero era mucho mas facil que volver a saltar de un tren, no creia que era un truco que pudiera volver a repetir.
Comence a llamar al señor Eaton por todo el lugar, aprovechando el eco para tratar de anunciarme, no fue si no cuando llegue a uno de las salas de entrenamiento que escuche por fin ruido. Parecian ser el sonido de pesas o algo que golpeara el suelo con fuerza
-¡¿señor Eaton tengo muchas preguntas para usted y no me ire de aqui sin respuestas?! ¡esta advertido!-grite apuntandole con el dedo acusadoramente y el solo me miro enarcando un ceja, solto la pesa que habia estado sosteniendo y camino hacia mi, por unos instantes lo vi tan imponente, alto y por alguna extraña razon muy guapo para ser un viejo
Trague saliva y no supe que decir
-¿de que hablas ahora?-
-eh...-quiza ya lo habia mirado por mucho tiempo, trate de bajar la mirada
-¿es todo?-
-no, hablo de esto-busque en mi mochila rapidamente y entonces le mostre la fotografia que habia encontrado en aquel album
Estaba segura de que era el, un poco mayor de lo que yo era entonces
Junto a una chica rubia que comenzaba a sospechar de quien se trataba y claro, mi padre tambien estaba ahi.

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