-bueno, me parece que no hay mas que hacer, una lastima Matheus porque realmente pense que aprovecharias la oportunidad-Aro hizo un leve gesto con la mano, Demetri y Felix ya estaban lado a lado del prisionero, eran tan rapidos que apenas mi cerebro registrada sus movimientos, cada uno lo tomo del brazo, empujando su espalda al suelo para inclinarlo lo suficiente y luego Felix con un preciso movimiento le rompia el cuello, la cabeza de Matheus rodo a mis pies, agrietada y palida sus ojos sin vida miraban un punto en el cielo, el ni siquiera alcanzo a gritar lo suficiente por piedad cuando su cuerpo cayo al suelo, pesado y roto
Aprete mis manos clavando las uñas en mi piel para evitar gritar ante eso, no me acostumbrada a asistir a los juicios
Ellos estaban en modo trabajo, serios, nada les distraia y cumplian la orden al pie de la letra, eran esos los pocos momentos en que le podia ver ahora. Otros guardias se llevaron los restos del acusado, Felix volvio a su lugar original pero Demetri se quedo cerca de mi. Aprete mas mi vestido pero no deje de mirar al frente
Matheus habia cometido una serie de asesinatos descuidados en una remota zona en Brasil, parecia que le conocian de antes y que era alguien bastante respetado pero algo le desmorono un poco que comenzo a ser mas visible antes los humanos, ellos enviaron al rastreador cuando comenzo a ocultarse luego de que le acusaran asi que tras varios dias sin verle el aparecio aqui junto al acusado, la verdad es que parecia que todo eso era mas su rutina, no se veia el esfuerzo en encontrar personas que parecian tener la determinacion correcta de esconderse de la guardia, Demetri era un buen cazador
-¿te gusto?-lo hacia por molestar, en cuanto vio que seguia rondando por los pasillos del subterraneo, sobreviviendo al extenso entrenamiento con la guardia secundaria, el solo se aseguraba de que viera las cosas mas crueles.
-estuvo bien, fue practico, menos dramatico que la ultima vez-
-solo estaba presumiendo-sonrio, yo lo mire de reojo, tensa
-lo note-
-ahora-anuncio Aro, bastante complacido por la situación, los dos nos callamos de inmediato-¿que es lo que sigue?-.
Sentia que esto era una nueva asignacion, como subir de rango el presenciar estos juicios, algunos pasaban deprisa, otros se retrasaban y a la hora de la comida me despachaban lejos para que no ocurriera algun accidente, permanecia en la antigua cocina empolvada que parecia llevar siglos sin usar, me sentaba en lo unico que parecia haber sido usado hasta entonces; un comedor de pulcra madera donde comia en silencio esperando que me volvieran a llamar. Despues fueron lo bastante amables para remodelar el espacio con lo necesario para poder cocinar decentemente. Cada que alguien me buscaba aqui, arrugaba la nariz con disgusto al ver mi plato vacio
Me sentia la rechazada de la escuela, no a todos les habia hecho gracia mi presencia aqui, la mayoria seguia dudando de mis intenciones, suponiendo que estaba aqui para alguna especie de traicion o algo, sospechaba que era algo sobre lo que habia sucedido antes. Como si yo fuera a planear una revolucion cuando no podia ni solucionar mis planes del dia siguiente.
Creo que en el momento en que vieron que apareci aqui debieron suponer que no era lo bastante lista
Aun asi eso no cambio, todos tenian un ojo en mi como si fuera a cometer un crimen, Dorothea era la que se encargaba de la guardia inferior, era su comandante una vampira tan hermosa como mortal con el don de manipular las decisiones a su alrededor, entre mas cercano eras a ella mas estabas en su poder, era quien mantenia al ejercito Vulturi listo y dispuesto a lo que sea, me odiaba, sin duda, su eterna expresion de disgusto hacia mi no se comparaba con la de ningun otro, incluso Jane a quien habia visto pocas veces me miraba mas indiferente dejandome de lado, Dorothea no
Y no habia descubierto aun el porque de su hostilidad
Penso que me quebraria los primeros dias, dios mio esa mujer estaba loca, casi lo consigue, pero me aferre a lo unico que me podia quedar aqui
A no quedar como una completa cobarde y demostrar lo que valia
Me aterraba mas morir de vieja que el que esta mujer lograra arrancarme la cabeza de tajo como seguro deseaba tanto
Estaba hace tres meses aqui lo que era especialmente raro porque nadie se habia presentado en la corte por mi, hace apenas una semana que me habian enviado a presenciar los juicios como parte de mis nuevas tareas, la mayoria del tiempo la pasaba entrenando, tratando de manifestar un don al parecer inexistente. No habia sido sencillo sobrevivir. tal como el habia dicho, la guardia me destrozo por completo.
El primer dia despues de que me dejaran ir a descansar un poco no podia parar de llorar. Que arrepentida estaba. Me sostenia de las paredes con todo el cuerpo temblando de dolor, por pura fuerza de voluntad es que segui
En verdad era un mar de lagrimas, para empezar me habia perdido en el camino a mi habitacion, seguro tenia algo roto en mi interior y sentia cada musculo gritar por alivio, la cabeza me palpitaba no solo por el estres tambien mis horas de sueño fueron afectadas y aqui abajo no sabia si era de dia o noche, creo que pase mas tiempo en busca del lugar correcto de lo que descanse cuando al fin le encontre. Cada dia era ver nuevos rostros burlones ansiando verme caer. Por suerte tio Jasper me habia entrenado un poco, basicamente su entrenamiento con neofitos me sirvio de mucho, Dorothea me miraba suspicaz, empujando al limite cuanto me podian lastimar. Cada que terminaba yo solo moria en mi cama hasta el dia o noche siguiente
Tambien poco a poco comenzaba a conocer a algunos aqui como Santiago y Corin, eran menos ariscos conmigo, pero aun asi sentia que no les caia tan bien, suponia que seguia irrumpiendo algo. El era pura fuerza bruta, quiza en menor medida de lo que podia ser Felix. Ella tenia el don de cambiar tu estado de animo a uno de pura felicidad, un dia en que estaba especialmente cansada ella se acerco a mi, con una sonrisita traviesa decidio que podia manipularme. No funciono, el estupido escudo de mi delirante mente decidio aparecer
Corin se frustro al instante pero esa resistencia fue lo que hizo que ella dejara de ser algo mala conmigo y a que dejara de intentar utilizar su don conmigo, asi que se sento a conversar, era agradable cuando no intentaban matarme cada cinco minutos
Sobre el escudo, todavia no lograba averiguar si eso es lo que era o como hacerlo aparecer cuando mas lo necesitaba, solo se manifestaba como le diera la gana
Todos aqui se mantenian al margen de otros, como suponia que seria en un ejercito, no parecian estrechar sus lazos como una familia, como esperaba de un clan, al menos no esta parte de la guardia, lo que era extraño que ellos dos estuvieran aqui, comence a notar que parecian ser enviados a vigilar, a mantener las cosas a raya conmigo y los demas, era un problema sangrar si me descuidaba porque alrededor a pesar de algunos tener cientos de años, de estar alimentados, se podian volver locos en mi entorno. Despues de unos dias, Santiago tambien se acerco a mi, y entonces los tenia a ellos dos casi cuidandome las espaldas. Luego de un tiempo el ejercicio ya no me pesaba tanto, ya podia soportarlo un poco mas, ya podia seguir un ritmo bastante decente, digo, debia servir de algo ser hibrido, no era la mas poderosa de hecho apenas y podia sobrevivir pero ya no estaba tan indefensa, sus peleas ahora no me intimidaban
No pense que llegaria asi de lejos
Ni el
Asi que cuando nos vimos despues de tanto tiempo pude ver la decepcion en su bonito rostro como si hubiera esperado deshacerse de mi sin meter las manos
La verdad es que Jane habia sido la unica que habia visto por casualidad, los demas que habian estado conmigo el primer dia simplemente se esfumaron pero fue ahi en medio de un descanso en una de las salas subterraneas mas grandes que entendi porque esa mujer me detestaba tanto
Solia tener la costumbre de desplomarme en una esquina cuando tomaban los descansos que se habian hecho por mi (al parecer señal de debilidad segun Dorothea) Corin se sentaba a mi lado, elegante y hermosa mientras me contaba cosas tan triviales que no pensarian que era una vampira milenaria. Estaa deshecha, sudorosa y llena del polvo de aquella mazmorra cuando Dorothea llego para hacer una rapida inspeccion. No estaba sola
Demetri Vulturi aparecia de nuevo despues de dos meses de ausencia, tan confiado y perfecto como siempre, caminaba con Dorothea un paso atras como señal de respeto y el paseo la mirada por la habitacion hasta que me encontro, primero vi la desilusion ahi, estaba segura de que no estaba loca, pero tan rapido como eso aparecio se fue y solo hubo una chispa de diversion destello en sus ojos cuando me vio, me sente derecha, tan recta que dolia, mire al techo, esperando que nos cayera encima de una buena vez. Le mire otra vez, disimuladamente y ahora no era solo el quien me veia
Dorothea se habia dado cuenta de su especial atencion a mi y juro que si pudiera matarme con la mirada como Jane hacia seguro que yo ya estaria pudriendome bajo tierra
Pero despues el le dijo algo, sonriendo, encantador como era usual y ella parecio derretirse ¡lo juro! la mujer jamas habia lucido tan delicada como ahora en todo lo que la llevaba conociendo. Se inclino hacia ella, en su oido y yo no pude mas, senti el conocido retortijón en mi estomago
A Demetri le gustaban todas
Pense mientras apartaba la vista, despues de que se fueran me levante para entrenar de nuevo en combate con Corin, mas furiosa que antes
Ella me dio una paliza. Obviamente
Las dos guardias no convivian, Dorothea era el puente entre una y otra asi que yo no vi a nadie por un rato, ellos parecian siempre estar en otros pisos mientras nosotros permaneciamos en la oscuridad del que yo crei que era el sotano del palacio
Estaba equivocada, en realidad se podia descender mas, estaba diseñada para confundir a sus enemigos en caso de alguna invasion, sentia que cada pasillo cambiaba porque nunca lograba ubicarme a la primera. Habia muchas habitaciones desconocidas, salas amplias y corredores que llevaban a ningun lado, asi que nunca estaba segura de donde estaba. Hasta que parece que habia pasado la prueba de vivir lo suficiente. No supe que era en realidad lo que habia demostrado, no habia cambio alguno en las peleas o en los ejercicios. Solo un dia simplemente sucedio. Santiago no volvio pero fue Corin quien me dio la noticia de que solicitaban mi presencia en la sala de tronos
Me vi sufriendo una muerte lenta en partes dolorosas pero nada mas alejado de la realidad. Tuve que ponerme presentable y ahi note que la mayoria de mi ropa habia sido remplazada y el guardarropa de mi habitacion llevaba una amplia coleccion de vestidos de todos los tonos conocidos de gris. Despues supe que el negro lo usaban mas la guardia principal, aquella que estaba repleta de dones magicos y especiales. Tenia tambien varias capas de distintos tamaños, casi siempre utilizaba una que me cubriera un poco por debajo de los hombros, habia uniformes de combate hechos a mi medida y senti un escalofrio al pasar mi mano sobre estos
No queria usar algo asi alguna vez, no sentia que fuera real
Termine por cambiarme, deje la ropa comoda y andrajosa con la que usualmente me veian y la cambie por un recatado vestido gris oscuro que me cubria hasta el cuello y un par de zapatos de tacon oscuros que me hacian sentir un poco como en casa, como si jugara a ser mayor. Los tres lideres me recibieron como el primer dia, nada habia cambiado pero si sentia que estaban un poco mas complacidos que siguiera en una pieza, asi que me anunciaron que presenciaria los juicios, que aprenderia de sus reglas. En aquella sala de marmol y altos pilares se encontraban todos ellos, Jane y Alec de pie juntos al lado de Cayo, Demetri y Felix en una esquina, todos observandome sin emocion alguna
-la dulce Dorothea nos ha informado de tu evolucion, es bastante favorecedora Sarah Leigh y no esperabamos menos de una Cullen como tu-al pronunciar mi apellido parecido tener dificultades
-¿gracias?-no me gustaba hablar dudando pero ellos aun lucian intimidantes ahi
-ahora que estas mejorando nos gustaria que pudieras observar todo esto, que vieras como lo manejamos-
-si, esta bien-Aro sonrio con satisfaccion
-pero... antes me gustaria verlo por mi mismo el como has mejorado-me prepare mentalmente para que no hubiera distorsion, rogue en serio no fallar ahora cuando el me sujeto de la mano, fue rapido pero cuando el rio gustoso respire aliviada-aun hay cosas que mejorar y sobre todo el saber de tu intrigante don es algo que me preocupa-susurro, me tense al instante-pero es algo que resolveremos poco a poco, por ahora, esto ha llegado a nosotros esta mañana, es para ti-la nueva secretaria estaba ahi, contoneandose a mi con una bandeja de plata en las manos y un sobre pulcro en esta, lo tome dudosa, mirando el sello americano y luego la direccion
Mi corazon empezo a latir con fuerza
-esto...-Aro miro la carta en mis manos, luego a mi
-quiza quieras un momento, tener privacidad, tomate el resto del dia Sarah Leigh, ya tendremos tiempo-yo asenti, apretando la carta contra mi pecho como si fuera a desaparecer y el volvio a su trono, me di la vuelta algo tambaleante ansiosa por ya salir de ahi antes de que me derumbara ahi mismo, senti el peso de sus miradas directas en mi espalda cuando cruce las puertas, comence a respirar mas deprisa, me costaba mantenerme derecha mientras trastabillaba en el pasillo y pense que me desmayaria ahi mismo, los bordes de mi vision se oscurecieron deprisa y yo avance unos pasos realmente inclinada mas a la derecha a punto de caerme. Antes de que eso ocurriera algo me elevo del piso, me dio la vuelta totalmente y quede suspendida detras de los hombros de una alta figura, me sujetaba como si fuera una carga mas, el golpe me dejo sin aire y tarde en procesar que habia pasado
Felix silbo, complacido
-ya veo por que te gusta hacer esto, es bastante ligera-me dio un mareo al ver desde lo alto del vampiro, quise quitarme pero el me sujeto con mas fuerza de la usual y me quede aprisionada, Demetri avanzaba a su lado, era increible lo inmenso que era Felix en comparacion suya, por eso lucia yo tan diminuta a su lado.
Apenas pude reaccionar con sus palabras
-no lo disfrutes tanto amigo, me daran celos-
-tienes toda su vida para hacerlo tu, compartela un poco ¿quieres?-
-solo por esta vez-me sentia tan escandalizada la forma en que hablaban los dos como si solo fuera un trozo de filete que compartir, me agite cuando pude
-¡podrias bajarme!-le pedi a gritos, eso solo les causo mas gracia mientras seguian avanzando por el pasillo al que suponia que era el camino a mi habitacion, aunque no sabia como habia llegado aqui
-lo siento bonita, no queremos que te hagas daño-lo mire mal, en serio mal
-bueno no te vi por ahi cuando Dorothea casi me parte la pierna por no entender sus terminos de guerra-
-ah eso estaba fuera de mi jurisdicción-me sonrio malicioso, me detuve unos segundos a admirarle luego decidi que era suficiente y frunci el ceño mirando hacia otro lado
-que conveniente-refunfuñe, rindiendome por fin asi que solo espere a que llevaran ahi y me dejaran como siempre, Felix me bajo sin cuidado y me tuve que sostener de la puerta para no caerme y hacer toda la escena mas ridicula de lo que ya era. Los dos hicieron una leve reverencia que imite mas con burla y enfado, lo que les hizo total gracia a ambos, antes de desaparecer de mi vista con su supervelocidad, rodee los ojos y di un portazo segura de que resonaba en cada pasillo cercano y luego corri a mi escritorio donde sabia que habia un abre cartas tan anticuado como esos vampiro creidos. La carta la tenia ya arrugada en mis manos, trate de alisar sus bordes antes de abrirla y poder leerla
Podia sentir como mi emocion decaia
Mi querida Sarah Leigh
Jamas imagine en que esto sucederia alguna vez, como familia creia que estabamos a salvo de todos esos peligros de los que alguna vez me advirtieron, lamento que tenga que ser asi, que todo lo que viviste aqui te hayan orillado a tomar esta extrema decision, pero no podemos hacer mas, no podemos obligarte a volver si no quieres y la verdad no lo comprendo
Solo quiero que entiendas que aun eres bienvenida aqui, con tu familia, no importa lo que pase, no quiero que tengas miedo de nosotros, se que hemos sido duros contigo estos ultimos meses, y quiero pedirte perdon por ello, estamos haciendo lo posible, no es facil tu no nos lo pones asi Sarah Leigh, espero poder verte pronto, aunque se que es un riesgo siquiera pedir una audiencia con ellos, espero que sepas que lo estoy intentando. Muchisimo
Te quiere, mamá
Sin reparo estaba llorando otra vez, lo lei de nuevo, era tan corta, tan propia, no era como ella y me pregunte si realmente lo habia escrito. No lo se y preferiria pensar que no, porque si era asi... entonces eso me romperia peor
Me seque las lagrimas con furia, aun no me podia controlar, eso era todo. Guarde la carta de nuevo, en el sobre como si jamas la hubiera abierto y la oculte en el fondo del cajon del elegante escritorio de madera oscura. Cuando al fin me fui a dormir decidi que dejaria de pensar en ellos por un rato, no queria sentirme mas herida y solo debia enfocarme en lo que habia decidido ya.
Asi que ahora estaba aqui, pasando las tardes en juicios impredecibles donde no sabia sui durarian horas en debate o con la sentencia ya preparada en cuanto el acusado estuviera listo en la sala, escuchando todo atentamente y solo haciendo las preguntas indicadas en momentos correctos. Lo estaba llevando de maravilla en realidad
Pero habia algo que no sabia como controlar, las oleadas de profundos celos que me embargaban siempre que nos encontrabamos en algun area comun con mas vampiras hermosas que solo revoloteaban a su alrededor sin disimular el coqueteo, detestaba esa sensacion, pense que todos lo hacian a proposito como una nueva forma de lastimarme, pero entonces cai en cuenta que no era asi, era lo que mi mente caotica queria hacerme creer para que no afectara tanto su repentino rechazo, la forma en que me ignoraba era simplemente dolorosa, pasaba de mi como si nada. El ya no me miraba a mi
No como lo hacia con las demas, no como habia hecho al inicio y eso me afectaba muchisimo. Que me ignorara era bastante peor que verlo tontear con las demas
Un dia huia de eso, estaba en una de las salas de descanso despues de un largo juicio de una mujer que no paraba de dar alaridos sobre sus hijos que ellos ya se habrian encargado de destrozar, yo habia llegado primero cuando ella aparecio, seguido de el y Felix, Heidi y el conversaban tan cerca que decidi irme de ahi antes de que dejara que el impulso de ir y arrastrarla de su bonita cabellera castaña por el suelo me ganara. Claro que si me atrevia siquiera a pensarlo yo ya habria perdido incluso antes de moverme
Asi que decidi moverme de ahi, y nadie parecio darse cuenta de que me fui. Cerre las puertas a mi espalda y espere unos segundos, los suficientes para sentirme mas avergonzada de creer que el podria ir por mi. Cuando note lo quieta que se sentia la sala decidi mejor deambular lejos de la situacion.
El eco de mis pasos era lo unico que se escuchaba, no entendi como todos parecian flotar por ahi, mas elegantes y silenciosos que yo que me sentia torpe avanzando por ahi haciendo el ruido suficiente para advertir que venia. Creo haber dado una vuelta equivocada porque no baja a la sala de entrenamiento, segui por un camino de antorchas diferentes al resto que me llevo a unas amplias puertas de madera con detalles de hierro y un angel en lo alto con una inscripcion en lo que yo crei que seria latin, empuje las puertas con mi hombro y estas cedieron tras varios intentos, tuve que meterme por la pequeña rendija que habia abierto. Del otro lado me esperaba la biblioteca mas inmensa que habia visto alguna vez en mi vida.
Aqui como todo es un nuevo lugar para mi donde el tiempo parece haberse detenido, cruzo la puerta y el aroma a papel envejecido me recibe y siento como si hubiera llegado a un recuerdo familiar, es como entrar en la memoria vida de otro siglo. Aspiro su aroma a cuero viejo y madera pulida, admirando las altas estanterias que parecen llegar al techo ornamentado de madera oscura, son hileras de estantes que forman un laberinto, aqui no hay ventanas ni luz natural que se filtre, hay grandes candelabros que cuelgan del techo pero no logran iluminar todo, avanzo despacio con la sensacion de haber encontrado algo prohibido, hay una escalera de caracol que lleva un segundo piso y asumo que hay mas ejemplares ahi, apenas puedo ver una larga mesa y mapas en ella, hay varios sillones y mesas robustas tambien aqui abajo, unas cuantas con grandes libros de paginas amarillentas como si alguien los hubiera olvidado aqui pero todo esta tan quieto que al principio me parece imposible
Me quedo embobada con todo esto y no se por donde comenzar, casi habia olvidado mi molestia con ese idiota.
-Sarah Leigh, cuanto tiempo-Alec emergio del pasillo a mi derecha, con una pila de libros en la mano que cargaba sin esfuerzo, se acerco a la mesa que estaba llena y deja los libros ahi
-hola-era la primera vez en mucho tiempo que le veia y tambien en la que alguien aqui no me trataba con bastante hostilidad de buenas a primeras
-¿que haces aqui?-dude un momento en responder
-tenia tiempo libre-
-te perdiste-afirma mas que nada, no sirve que lo niegue
-aun no entiendo el palacio-admiti, estoy bastante segura de que vi la sombra de una sonrisa en su rostro pero no estaba segura de ello porque de inmediato siguio en lo suyo, abrio uno de los pesados tomos que habia traido y comenzo a hojearlo sin detenerse en algo en especifico
-¿que haces?-
-busco una solucion-
-oh... claro-fue todo lo que dije, el era mas amable que su hermana sin duda y no me ponia de nervios mi me irritaba en absoluto como Demetri, era algo confortable sentirme mas calmada con alguien aqui
-si, no me gusta ver a Jane sufrir en silencio asi, su dolor es el mio lo cual es... absurdo ya que a ambos nos esta pasando lo mismo-
-lo lamento-murmure dando un paso atras
-pensaba que aqui habria algo que pudiera darme las respuestas, hay mucho sobre los hijos de la luna y de sus descendientes pero aun no logro encontrar algo que me indique que esto se puede romper-
-¿quieres ayuda con eso?-Alec alzo la vista y me miro fijo, eso me inquieto un poco-es que... me gusta leer-dije como si eso fuera a servir de algo. Alec sonrio, por fin
-claro-no puedo describir el alivio que senti cuando lo dijo, necesitaba eso, un poco de tranquilidad y con algo que conocia bien, perderme en los pasillos de esa magnifica biblioteca fue lo mejor en mucho tiempo desde que me meti en este caos. Todos los libros variaban en idiomas, eso fue lo que me costo mas pero el lo traducia por mi y era bastante veloz buscando
-lamento si Jane fue brusca contigo-dijo despues de un tiempo en silencio en que ambos nos habiamos dedicado a solo leer, de vez en cuanto el tomaba notas, me daba tanta curiosidad lo que el haya encontrado pero me detenia en preguntar, bastante ya hacia con dejarme aqui
-ya paso-le dije restandole importancia, la verdad era que me incomodaba un poco el tema
-esta algo desesperada por saber, es algo nuevo esta sensacion y es muy odiosa, esperabamos algo mas... acorde con nuestra especie, no tener que emparentarnos con nuestros enemigos naturales-
-¿que era lo que pensaste que sucederia?-pregunte demasiado interesada, ahora que el me hablaba tan sincero no podia desaprovechar la oportunidad de saber mas sobre ellos
-esperaba encontrar a mi compañera de vida, mi mate, pero han pasado suficientes siglos para que eso ocurra y ya no la busco conscientemente como antes asi simplemente pense que no habria nacido aun-
-¿tu mate?-Alec de pronto estaba mas taciturno que cuando llegue aqui
-en los vampiros son nuestras unicas parejas, es un vinculo inquebrantable y se podria decir que seria ser almas gemelas, es algo que no puedes romper, y es unico en nuestra existencia, pense que seria algo asi pero tu hermana... simplemente parece un embrujo-de nuevo vuelve a los libros, pasando pagina tras pagina a una increible velocidad, me enfoco en mi manuscrito, en continuar descifrando las palabras pero no puedo dejar de pensar en eso
Los recuerdos van hacia casa sin que lo pueda evitar, en mi familia y esa union que cada uno representaba, jamas me puse a dudar de su amor, de que era un lazo asi de fuerte porque desde que naci el amor siempre estuvo presente. Siempre lo di por seguro de que era algo normal, no alguna especie de juramento entre vampiros para encontrar a su alma gemela, pero lo habia visto, incluso en mis padres y la famosa imprimacion
¿Un amor dictado por el destino? eso es justo lo que queria, lo que Roslyn veia tan romantico, practicamente era como caer en un abismo donde sabrias que alguien ya te atraparia sin importar que, de ambas partes yo parecia rodeada de magicas profecias, algo que ya estaba escrito desde antes de nacer
Seguro que entonces no podria esperar a que me sucediera a mi, mi mente giraba en mil pensamientos a la vez, entonces reparo en uno, el peor de todos y el mas dañino
Entonces ¿porque yo seguia tan sola?
Porque el no me miraba a mi...
Porque habia hecho por llamar mi atencion si al final yo no seria nada. Yo no aprecia afectar su vida como el la mia, era injusto lo que el llegaba a tambalear y yo simplemente ni un rasguño
-que frustrante es todo esto-la voz de Alec me saco de golpe de mis sombrios pensamientos-¿que habran hecho esos ancianos para detenerlo?-pestañee confundida
-no lo se, ella jamas me lo dijo-luego pense en algo que no habia reparado entonces-¿puedo preguntarte algo?-
-adelante-el no levanto la vista de los libros que tanto repasaba
-¿todos lo saben? es decir Aro y los demas...-
-solo ellos-luego cerro los ojos y se sujeto el puente de su perfecta nariz, algo molesto-bueno y parte de la guardia principal, ya lo han notado, es dificil de manejar ¿sabes? no me siento yo, no me siento normal y Jane sufre igual, estar lejos de ellos a esta distancia se siente asfixiante-pense en mis hermanos, sintiendose asi o peor y me senti tan culpable pero ¿que podia hacer?-no queremos que esto sea grande hasta hallar una solucion pero no quiero llegar al extremo en que no lo pueda sostener si tuviera que ir por ella entonces...-
-no lo dices en serio-le interrumpi, Alec se encogio de hombros
-ya ha sucedido antes Sarah Leigh, seguro que te han ocultado esa historia tambien-me quede quieta, sopesando sus palabras, Harry ya me lo habia dicho, habia una guerra oculta que no se atrevian a decirnos, una mujer que habia desaparecido de la historia Quileute que les seguia poniendo nerviosos a pesar de llevar muerta tanto tiempo
-bueno, puede ser pero ¿eso no causaria algo peor?-Alec asintio, despacio
-no quiero que esto nos destruya mas, no lo voy a permitir y sin equivocarme se que Jane piensa igual-casi como si estuvieran conectados con su telepatia de mellizos Jane entro con la fuerza de un huracan a la biblioteca, no tuve oportunidad de esconderme y solo me quede indecisa sobre a donde dirigirme, Jane me miro, con esa expresion de constante fastidio y superioridad
-no estas solo-inquirio alzando una ceja
-me esta ayudado, Jane, y si te tomaras el tiempo suficiente te darias cuenta que no es mala como crees, es bastante agradable, una presencia tranquila en este manicomio-
-¿ahora piensas asi?-le reclamo a su hermano, ella estaba tan ofendida
-si, ella no es mi enemiga, no fue quien me obligo a estar atado a su hermana y tu deberias de pensar lo mismo y dejar de culparla-Jane hizo una mueca que parecia una sonrisa cruel
-culpo a su familia, de ella solo creo que es idiota, se toma demasiadas molestias para pertenecer-
-son sus decisiones, inteligentes o no eso no me corresponde a mi, ademas lo ha llevado bien ¿no te parece?-
-claro-rodo los ojos pero aun asi se acerco, yo hacia como que trabajaba pero ya no me podia concentrar en los escritos con ella ahi
-¿como te sientes hoy?-
-fastidiada-luego me miro a mi, intensamente; no podia dejar de sentirlo como si me quemara, ya estaba sudando frio esperando practicamente su cruel don manifestarse una vez mas, partiendome en dos-¿es algo de su magica tradicion que suframos lo que ellos?-sabia que no le iba a gustar mi respuesta
-no se-
-por dios-murmuro-ni se porque me esfuerzo contigo si nunca sabes donde estas parada-Alec solto una risita lo que la molesto un poco mas
-se que la imprimacion vuelve al lobo lo que su otra parte necesita-dije atropelladamente, los dos voltearon al mismo tiempo a mi
-¡ah! ahora dices cosas interesantes ¿que mas?-se encorvo un poco con las manos sujetando su rostro encima del escritorio
-eh... bueno con mis padres primero ella necesito un protector, luego un amigo, asi que... no se que necesiten ustedes ahora de ellos-
-nada-espeto Jane con asco, Alec parecia mas pensativo que antes
-si ellos estan atados asi a nuestra necesidad ¿cual es su limite de lo que queramos?-
-no lo se en realidad-y honestamente no estaba segura de querer saberlo-pero si creo que les afecta lo mismo, sus estados de animo y sus emociones deben ser mas fuertes que antes-
-bueno, yo estoy molesta todo el tiempo-
-¿mas?-Jane lo fulmino con la mirada, su hermano parecia ya bastante acostumbrado para no tomarselo en serio
-estoy segura de que ese chico me causa esto, no me habia sentido asi en mucho tiempo, irritable, es estupido-
-yo me siento bastante melancolico, todo el rato, como si esperara algo mas, algo que entrara por la puerta en cualquier momento-como si esto fuera una maldita sitcom clasica la puerta principal volvio a abrirse, me cubri de inmediato la boca con las manos para evitar la risa histerica que amenazaba con salir
-vete de aqui-gruño Jane
-¿porque? es un pais libre ¿no?-
-el palacio es inmenso y se te ocurre venir especificamente aqui ¿en serio? la distraes y al fin estaba respondiendo a lo que quiero saber-
-ustedes dos son especialmente aburridos-luego me miro a mi, como si notara mi presencia-¿de que hablan?-
-de nada que te interese-
-¿es de la imprimacion?-
-no es tu asunto-
-a mi tambien me incumbe-
-ay por favor, no estas infectado de esta estupidez-Demetri ya estaba sentado frente, me eche hacia atras hasta chocar contra una de las lamparas de piso de intrincados ornamentales, la sostuve con fuerza cuando se tambaleo, todos miraron mi torpeza con fijeza como si fuera a hacer algo mas, Alec interrumpio ese bochornoso silencio
-no creo que sea una enfermedad-
-pues lo parece, esta contaminando todo y odio esta sensacion horrible de que algo me falta, tu estupido hermano es un verdadero fastidio-
-lo viste solo una vez-Jane tenia razon ya no prestaba atencion como deberia, ahora solo le veia a el revisar con aire indiferente a los documentos que aun teniamos en la mesa
-y fue suficiente para ocasionar este embrollo-
-debio haber sido muy gracioso que te causara eso, ojala hubiera estado ahi para verlo, pobre tipo-Jane se ladeo hacia el, despacio, mirandolo con un odio que haria temblar a cualquiera. Me sorprendia como ellos no se inmutaban al dolor que ella podia causar, pero hasta entonces yo era la unica que sufria siempre esas consecuencias
-¿que no tienes que ir a rastrear algo por ahi hoy?-Demetri no parecia afectado en el desden de sus palabras, intente imitar a Alec que habia dejado de lado lo que ellos decian para concentrarse en su bsuqueda, quise hacer lo mismo pero lo que tenia delante de mi tenia mas simbolos que palabras que conocia asi que no podia mas que hacerme la tonta con ello pero en realidad prestaba mas atencion a los dos vampiros delante de mi que solo discutian
-ya termine mis deberes, estoy en mi hora recreativa-
-estoy segura de que esto es mas que una hora, Aro es bastante permisivo con su perro de caza-
-si quieres saberlo espero a que Heidi nos llame, le pedi un tipo en especifico y ya quiero ver que me trae-
-¿que clase de tipo?-alzo la vista, yo tambien, me puse tan roja que me ardia la cara cuando me sonrio jugueton-eres asqueroso-
-no he dicho nada-
-tienes demasiado libre albedrio, Demetri-
-solo estoy aburrido-ahora su mirada se dirigio a Alec que habia estado completamente al margen-y no he sido el unico-Jane solto un bufido mirando al cielo con la mandibula apretada, al principio no comprendi del todo a quien se referia
-bueno, creo que ya tuvimos suficiente ¿no?-Alec cerro el libro de golpe, levantando una pequeña nube de polvo de su interior-gracias por tu ayuda Sarah Leigh, si en algun momento quieres venir aqui, si te sientes abrumada, eres bienvenida, aqui estoy la mayor parte del tiempo-sabia que me estaba despachando deprisa mas por su propio bien
-si, gracias, nos vemos despues-cerre el libro y me aleje de ahi a pasos apresurados, sin mirar atras peor oia el murmullo de sus voces al discutir, me marche tan rapido que la puerta se me hizo mas facil de mover. Me quede recargada en las paredes de piedra tallada, escuchando el rumor del crepitar del fuego en las antorchas del pasillo. El corazon me martilleaba deprisa, me lleve las manos al pecho tratando de que eso lo calmara
No sabia que situacion me daba mas envidia de todo esto, que el fuera especialmente coqueto con cualquier vampiresa del palacio, o que se alimentara de sangre inocente que se asemejara a mi
De cualquier modo, todo eso me hacia sentir una enferma
-¿sigues aqui?-
-¿que?-balbucee con la voz entrecortada, era espantoso titubear cada vez que me dirigiera a palabra, el estaba de pie, con el brazo apoyado en la puerta entreabierta, dentro no se escuchaba mas-si, ya me iba-quise recomponerme, alise los bordes de mi falda y me enderece
-Sarah Leigh-me detuve, volviendo sobre mis talones, chocando de inmediato con el ¿en que momento se habia acercado tanto? no tuve tiempo realmente de tambalearme como ridicula porque el me habia empujado contra la pared de piedra, de nuevo.
Su mano estaba en mi cintura, presionandome contra el, mi mente quedo en blanco por su repentina cercania y cualquier cosa coherente que pude haber hecho murio ahi al instante
Su otro brazo descansaba al costado de mi cabeza, aprisionandome, tuve que levantar la mirada para verle, estaba a un paso de hiperventilar. Como habia dicho antes nunca me habria podido acostumbrar a su hermoso rostro. Era magnifico, la expresion que me daba, mirandome con esa misma soberbia que le caracterizaba, habia algo mas ahi en sus ojos ya oscurecidos y estaba segura de saber que era, la forma en que no dejaba espacio entre nosotros, trague saliva audiblemente, la cara me ardia mas, sentia que el podia ver todos los colores ahi
-no lo decia en serio bonita-
-no te estoy juzgando-pronuncie con la voz mas clara de la que fui capaz, no sabia cuanto podria soportarle la mirada pero estaba perdiendo esta batalla-en absoluto, puedes hacer lo que quieras-
El no respondio, me miro recorriendo mi rostro con cuidado, luego ladeo la cabeza y hubo un cambio en su expresion que el no pudo controlar, de nuevo. El corazon me latia dolorosamente en el pecho, se que lo oia y sentia y era peor saberlo
-podrias solo hacerlo-murmure-si tanta curiosidad te da-
-me se controlar bonita-me sonrio y me derreti, estoy segura, no sabia como seguia de pie
-entonces buena suerte encontrando a mi doble para saciarte-empuje sus brazos lejos de mi, liberandome por fin crei que daba pasos triunfales lejos de el. Pero tiro de mi muñeca de nuevo y me estampe contra su pecho, duro como piedra solo perdi el aire con un gemido ahogado, su mano se deslizo por mi espalda, la otra se enredo en mi cabello suelto y tiro de el lo suficiente para dejar expuesto mi cuello, todo en segundos. El se inclino hacia mi, cerre los ojos con fuerza al sentir su aliento en mi cuello, erizandome la piel y aprete los puños a mi costado para evitar tirar de el hacia mi y besarlo como tanto habia ansiado hacer, no me podia mover, estaba tan tensa por todo, sabia que si ellos salian nos verian aqui pero no parecia importarle en absoluto, dejaba de lado cualquier pensamiento racional en mi. El filo de sus colmillos rozo mi piel y el aliento se atasco en mi garganta
-tengo mucho mas en mente que solo eso-
-¿como que?-logre articular
-por ahora... no creo que valgas la pena lo suficiente para saberlo-eso me enciende de furia, el solo estaba ahi burlandose de mi, con todas mis fuerzas le aparto de un empujon aunque eso me haga a mi tropezar, aprieto los puños con mas rabia de la que puedo manejar, no quiero llorar pero las lagrimas comienzan a nublarme la vista del enfado, estoy tan furiosa que no se que mas hacer, el esta sonriendome con las manos en la espalda como si nada hubiera sucedido, no esta afectado en absoluto ¿porque no le afecta nada a este cabrón?
-no soy yo quien te acorrala siempre-
-estoy bromeando-
-es una broma estupida-le miro, jamas me habia sentido tan furiosa en mi vida-igual de estupido que tu-
-eres muy credula-chasquea la lengua y yo solo quiero golpearlo, dañarlo y hacerlo sentir lo minimo que el me hace
Hacer que deje de jugar conmigo y que sea el quien llore
Imposible, lo se pero se que hay una forma
-piensas que puedes hacerte el tonto conmigo lo que quieras, pero si yo lo quisiera te tendria a mis pies-doy un paso hacia el, siento que veo todo el rojo, el se queda quieto sin borrar esa estupida expresion de satisfaccion, como si lo supiera todo-si yo quiero puedo desaparecer de tu alcance, desvanecerme como sueles hacer y ni en el mismo fin del mundo me encontrarias-
-no puedes hacerlo, no eres capaz-
-¿quieres ver?-se detiene al ver que hablo en serio, yo me concentro tanto como puedo, y se que puede verlo como yo, en un duelo de miradas donde yo llevo las de perder el don de Demetri se quiebra. Intento imaginar su aura, rota, distorsionaba por mi, sus gestos cambian rapidamente a la molestia, luego se pone serio, tan serio que me haria temblar en cualquier otra situacion-intenta encontrarme ahora-le apunto con el dedo en el pecho y luego me doy la vuelta, trato de no flaquear pero conforme me alejo juro que me derrumbare ahi mismo en medio del pasillo. Es extraño que ni Alec ni Jane hayan salido aun pero casi lo agradezco asi
Camino sin mirar atras, imitando torpemente a Heidi en su usual contoneo, como maravilla a hombres y mujeres por igual, yo solo se que estoy en una falsa confianza que se desvanece cuando doy vuelta al pasillo, donde se que el ya no me ve. Me agacho un poco y hago el ademan de gritar pero sin ruido alguno, y luego me voy corriendo como los tacones me lo permiten al refugio de mi habitacion.
Desde entonces comence a evitarlo a toda costa aunque al parecer el a mi tambien. Ahora mas que nunca queria saber como manifestar mi don y si solo es a traves de emociones fuertes estaba perdida, de nuevo ya no era mas inmune solo si me concentraba lo suficiente como para escapar, eso era lo que sabia que le frustraba mas, es dificil de explicar pero no parezco sostenerlo bien como entonces, me agota
A veces paso las tardes con Alec, si ninguno tiene algo mejor que hacer, le ayudo en una busqueda sin salida, a veces Jane se une, cuestionandome todo lo posible sobre temas de los que desconozco, el no se aparece por aqui. En los juicios me esquiva, ni siquiera hace el intento por mirarme pero hace su trabajo tan impecable, elegante que se que todo eso lo hace para mantenerme embobada solo observandole. Y lo consigue
Sigue siendo frustrantemente guapo e inalcanzable como siempre
Cada juicio se parece mas al anterior, yo mantengo mi postura aqui, a veces los prisioneros se alborotan por mi olor, Aro lo hace ver como una falta grave mas a su sentencia, Dorothea ya no es tan exigente conmigo pero se que aun le queda resentimiento y por extraño que parezca descubro que Heidi es muchisimo mas agradable conmigo, junto con Alec, Corin y Santiago, ella es buena conmigo.
Casi siempre nos encontramos en el camino cuando salgo de la sala de juicios en donde ella lleva su caceria, intercambiamos un par de palabras, luego me voy de ahi a la cocina donde espero el tiempo adecuado en mi rutina, me he acostumbrado, a veces paseo con ella y me explica un poco de la guardia
Ahora se identificarlos a la mayoria, reconozco a las dos guardias con facilidad aunque es en la inferior que definitivamente hay rotacion constante. Habi ocasiones donde Heidi volvia conmigo despues de su caza y nos dedicabamos a pasear por el jardin, un lugar que no era popular entre todos pero al menos para mi era un pequeño descanso de estar a la defensiva
-¿que hay en esa torre?-le pregunte
-esta prohibido ir-
-pero ¿que hay ahi?-repeti, Heidi dudo, mirandome como si fuera incapaz de comprender las cosas
-las reinas, eso es lo que hay-
-¿las reinas?-
-las esposas de los amos, pasan sus dias seguras en la torre, es mas sencillo para todos ya hubo una tragedia antes-
-oh... no sabia que tenian esposas-o quiza si, ahora no podia recordar si Alice lo menciono antes, seguro si, solo habia sido un detalle que deje pasar, no le habia tomado importancia hasta hoy-¿que sucedio?-Heidi me miro, escandalizada como si decirme fuera a ser el mayor pecado de su vida, pero solo exageraba en realidad
-de acuerdo, no es como que tu vayas a hacer una revolucion si te lo cuento ¿cierto querida?-
-por supuesto que si, mi ejercito de hibridos esta esperando a las afueras de Volterra con solo decirles que hay unas vampiras antiguas en una torre esperando ser rescatas como Rapunzel-Heidi sonrio, mordazmente, luego procedio a explicarme la tragica historia de Dydime y Marcus, ahora comprendia mas porque el vampiro milenario se veia tan cansado y desesperanzado ahi sentado siempre, me sentia un poco mal por el por juzgarlo antes.
Asi que al dia siguiente antes de iniciar el juicio no pude evitar disculparme con el, parecia tan confundido como Aro que escuchaba disimuladamente a su lado. Marcus a pesar de todo era amable conmigo, como si no me tratara como una aberracion genetica como la mayoria aqui
-lo creas o no, me alegra que estes por aqui Sarah Leigh, tu dulce presencia es algo... revitalizante-el seguia hablando de ese modo agonico, cansado de un dia que apenas comenzaba-eres quiza la Cullen que menos dolores de cabeza nos ha dado-
-oh... pues gracias, es bueno saberlo-
-y me divierte de ver el efecto que tienes por aqui-segui su mirada hacia el otro extremo de la estancia, hacia las puertas que eran custodiadas, el me miraba descaradamente de pies a cabeza, no necesitaba saberlo, seguro se imaginaba lo que habia debajo del vestido mas recatado de la historia, despues de semanas de desconocerme completamente, ahi estaba de nuevo
Disimuladamente me rasque la mejilla con el dedo medio, esperando que captara el mensaje, desvio la mirada, conteniendo una sonrisa, volvi a mantener mis manos unidas delante mio.
-me intriga ver como evolucionara ese lazo-
-no creo que exista alguno, ha sido muy convincente en que no existe algo asi-murmuro, esperando que no se filtre el enojo en mi voz
-oh bueno, es bastante claro para mi, lo veo y se que no hay escapatoria de el, ya antes habia sentido algo asi, algo tan fuerte e irrompible que incapaz de ignorar-
-¿y como termino eso?-Marcus gira un poco la cabeza para verme
-con el nacimiento de tu madre... y contigo aqui-fue lo ultimo que Marcus pronuncio antes de que el primer juicio del dia comenzara.

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