-¡¿Beauxbatons?!, ¡acaso quieres matarme! yo no puedo ir a Beauxbatons, muy apenas y puedo pronunciarlo!!-el panico histerico se estaba apoderando de mi justo segundos antes de ir a mi primer cita con mi futuro esposo luego de Hogwarts y ahora me venia diciendo que mi estupido ultimo año la pasaria en Beauxbatons, que absurdo mundo que se empeña en terminar con mi felicidad ¿pero como habia sucedido esto? oh claro ya recuerdo alguien se topo con mi madre en la calle y le hablo sobre que esa institucion me arreglaria, que yo creceria siendo una señorita de clase alta y que mejoraria en todos los aspectos de la vida y cumpliria con mis deberes y blablabla odio a esa persona, odio a Rose Weasley con mi alma entera y si me envian ahi y no puedo estar con James por su culpa que disfrute de su angelical vida mientras tanto porque hare que su vida sea un infierno y creanme Emily Adams hace lo que se propone, y que tengo ese lado malicioso que herede de mi madre
-¿y que quieres que te diga? te hara bien un cambio de aire-
-no me importa ¿entiendes? tantos años y te esperaste hasta que todo fuera llendo perfecto para arruinarmelo, mamá ahi hay chicas francesas tontas, ¡francesas tontas! Beauxbatons es de princesitas y yo no soy una princesita
-no me importa y esta decidido, te me negaste a aprender todos estos años asi que algo va a servir ¿no?-
-ah! con que venganza, pues bien enviame ahi-
-ok, lo hare-sonrio se dio la vuelta y camino hasta el comedor, yo me quede parada echando chispas ahi en medio de la sala, alguien se asomo de la antesala, eran James y Marcus y por sus expresiones habian oido todo
-Emily...-comenzo a decir Marcus pero lo detuve
-ella me quiere mandar ahi pues bien que lo haga, veremos si no se me ocurre algo para salir de ahi antes-me cruze de brazos y ambos intercambiaron una mirada, James se quedo callado pero no importaba sabia por su gesto que ya estaba planeando algo, si querian que llorara e hiciera un berrinche lo haria, pero no frente a ellos, porque ahora que habia encontrado al amor de mi vida y sabia que el me amaba tanto como yo, nada me iba a arruinar mi nueva felcilicidad al fin encontrada, oh no señor, nada ni nadie me lo impediria porque a Emily Elizabeth Adams nada la detiene
lunes, 25 de junio de 2012
Publicado por Amy Lee en 15:31
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario