BLOGGER TEMPLATES - TWITTER BACKGROUNDS »

domingo, 22 de marzo de 2015

Almost Sunrise 1

Ella solia llevar a sus clientes a nuestro departamento, ninguno de ellos les importaba el hecho de quizas ella no estaba sola. Tan solo era mas discreto y barato que un hotel, mamá era anonima conocida solo bajo su sobrenombre que en el bajo mundo estaba en boca de todos, extranjera, con unos grandes sueños sin cumplir, se habia dejado arrastrar por ese glamour hasta que el sol volviense a estar en lo alto. Antes incluso pasaba todas las noches fuera y no la veia volver con sus tacones en la manos, lentes oscuros y un cigarrillo barato, el humo que lanzaba directo a mi cara de reproche me hacia recordar lo sola que podia estar algunas veces.
Mas madura que cuando llego hasta aqui conmigo en brazos, ella se cotizaba cuanto podia porque pronto su maquillaje no seria suficiente para ocultar el paso del tiempo y los excesos y sus clientes no serian tan frecuentes ni el dinero fluiria tanto, entonces ella tendria que obtar por otros metodos, pagando cirugias, productos nuevos, trucos y alucinaciones y quizas ella podia ser lo que era antes.
Ningun hombre me prestaba atencion aunque sus reglas eran claras yo no podia salir de mi habitacion si habia alguien mas ahi, a veces me colaba a gatas viendolos a ellos como un espectador fantasma, pero siempre volvia a esa seguridad sin que nadie se diera cuenta, no era algo interesante. Esos hombres eran tan decadentes como mi madre, antes la habian acechado atractivos y ricos hombres que pagaban por sus servicios. Ahora era muy triste, incluso si se quedaba el tiempo suficiente en el barrio rojo no ganaria ni la mitad que en sus inicios. Pero yo entonces nunca habia visto un hombre asi.
Mi madre huyo conmigo de Inglaterra cuando apenas tenia yo 3 meses, tenia 15 años y un alucinante futuro por delante en un pais nuevo, con un idioma distinto y muchas cosas por aprender.
Cuando llego a Hong Kong apenas habia tenido tiempo de maravillarse de la ciudad, me dejo al cuidado de una amable señora y salio en busca de nuestra pequeña fortuna, tuvo suerte supongo. Y ahora que traia a esos hombres a nuestro departamento en esa exclusiva zona no podia dejar de preguntarme si haberse vendido habia valido la pena, si ella no se sentia tan vacia rodeada de diamantes.
Mamá pensaba que podia beber la misma cantidad de alcohol sin quedarse dormida antes de terminar su turno. Escuche ruidos provenientes del salon, vislumbrando en el reloj que apenas eran las dos de la mañana, no se porque ella habia llegado tan pronto y curiosa como adormilada sali a hurtadillas en su busca, queria ver que hombre habia venido junto a ella esta vez.
Sali de mi alcoba en piyamas cortos y un sueter color crema de lana que alguien le habia regalado antes pero que rechazo porque penso que era de mal gusto, descalza sobre el frio piso de madera ninguno pudo escucharme acercarme aunque ser tan silenciosa no era necesario
El hombre en turno llevaba casi cargando a mi alcoholizada madre hacia su propia habitacion al otro lado de la mia, quedandose a medio camino en cuanto me vio, ella estaba inconsciente con un brazo echado detras de su cuello arrastrada por el suelo, no llevaba tacones y el rimel se le habia corrido. Parecia un maniqui roto llevado a la basura
-puedes dejarla ahi-le indique señalando el sofa-la llevare yo misma-el me echo una rapida mirada y luego a mi madre.
Ese hombre era fuego, lo supe desde que sus ojos rasgados y oscuros cruzaron los mios. Parecia ser como los clientes de la epoca de oro de mi madre, atractivos, fuertes, ricos.
Y yo no era como ella, mi cabello pelirrojo y lacio, era muchisimo mas baja que ella y mayormente me parecia a mi padre a quien solo conocia por fotografias. No era como ella, como una modelo perdida de las pasarelas que se ganaba la vida de una forma dudosa. Su mundo no me interesaba en absoluto.
Pero sentia curiosidad por ver que era lo que la habia convertido en lo que era ahora.
-sea por lo que hayas pagado puedes quedarte con tu dinero ella no... ella no va a estar dispuesta por ahora-di unos pasos hacia el intentando tomar a mi madre pero el no me lo permitio, camino con ella hacia su habitacion, le segui lentamente esperando por ver lo que hacia y sin decir ni una palabra la deposito en su cama, la cubrio con las sabanas doradas y salio de ahi sin hacer el menor ruido, yo le espere en la sala, sentada con las piernas cruzadas en el sillon individual que ella habia comprado hacia solo pocos dias, el hombre saco un cigarro de su bolsillo y dandome la espalda mirando por la pared de cristal admiro esa ciudad de neon por un largo rato
Faltaba mucho para el amanecer y mi madre ahora dormia ahogada en cerveza, no creo que se despertara por nada hasta el mediodia
Le mire indecisa si hablar o no, pedirle que se fuera, que no estaria ella aqui de nuevo, que podia conseguir...
-¿cuantos años tienes?-
-¿disculpa?-parpadee confundida, su voz era tan profunda y sin girarse continuo hablando
-¿cuantos años tienes?, ella es tu madre ¿no es asi?, no te pareces mucho a ella-endereze la espalda
-no, se que no nos parecemos pero...-no habia ningun retrato de mi en la casa, ni de ella conmigo o sola-¿porque quiere saber cuantos años tengo?-
-pague por un servicio-
-bueno creo que eso lo debe arreglar con ella no conmigo-el sonrio, a traves del cristal su reflejo apenas iluminado por las calles de la ciudad
-te pagare el doble-
-soy menor de edad-
-el triple entonces-
-no creo que haya cantidad alguna-
-bueno, todos tenemos un precio, solo que quizas aun no has conocido el tuyo-
-no soy como ella-sonrei imitandole a el
-es una lastima-dio una calada al cigarro-porque serias perfecta para esta noche-
-... ¿que es lo que se suponia que ella debia hacer?-
-iba a ser mi acompañante en una cena de negocios, iba a durar hasta el amanecer luego la dejaria aqui, en su casa, pero parece que no resistio mucho, como antes-
-¿la conocias ya?-
-la habia contratado dos veces, por recomendacion-
-y no seria raro que apareciera ahi con alguien distinto-
-no-
-¿y eso seria todo?-
-tu madre ofrece servicio completo pero si no quieres, no voy a obligarte-
-¿quien esta diciendo que acepto?-
-tienes razon, ahi afuera hay muchas que aceptarian con lo que les quisiera dar, pero te estoy ofreciendo el triple y arriesgandome-
-mm pero yo no se nada sobre su trabajo o como comportarme, tampoco se seguir ordenes y usualmente me aburro en las conversaciones de los adultos-
-no tendras que hacer mucho, solo no te pierdas de mi vista y sera sencillo-
El hombre se giro y pude contemplar su silueta, el dijo algo mas, pero yo solte una risita, el me ofrecia una breve visita al mundo de mi madre, aquel tan exotico que la seducia cada noche uno al que ella me habia prohibido ir antes, pero ella no estaba aqui en estos momentos y la mano extendida del hombre me llamaba poderosamente, yo seria quien pondria limites o los pasaria, yo ganaria algo y quizas por primera vez ella no, mi madre podia opacarme tanto como quisiera pero no esta noche.
-¿que debo usar?-.
Con una inocente sonrisa mirandome en el espejo de cuerpo completo y dando vueltas con los mini vestidos de mi madre elegia mi atuendo esa noche, aquel hombre parado en el marco de la puerta sin quitarme la vista de encima, al final elegi uno azul oscuro que ella misma habia botado al fondo del armario, prometiendomelo cuando pudiera portarlo como era debido, suponia que ahora no le importaba. Me maquille un poco y rebusque en su habitacion en busca de un par de zapatos bonitos. Luego apague las luces, deje una nota y prometi volver junto con el amanecer.
Tome su brazo de aquel hombre sin nombre y camine hacia la salida junto a el.
No se lo que pensaba, no estaba tan loca ni tampoco bebi nada, pero habia una adictiva sensacion expuesta a las luces de la ciudad que entonces comprendi lo viva que debia ella sentirse cada noche.
Nunca habia ido mas haya que mis caminos ya aprendidos y cuando el me guio hacia su elegante auto  y condujo por esas calles me asombre de lo inmenso que podia ser ese sitio que llamaba hogar. Impecable, el lucia impecable, pretendiendo que estaba concentrado en el camino pero realmente me lanzaba miradas furtivas como si fuera yo un chiste. ¿Como podias volver loco de amor a alguien en solo una noche? ¿que todo lo que podia hacer por un momento era pensar en ti? ¿que quisiera detener el mundo para disfrutar? lo que durase. Lo que sea, y mi madre era experta en ese tema, con una mirada los atrapaba, con una sonrisa y entonces nunca la dejarian ir
Por eso era la favorita en sus mejores tiempos asi que ¿como podia obtener algo yo?
-no se cual sea su nombre-
-no es necesario, ademas no tienes porque hablarme tan formal-lo pense un momento y dije
-¿quieres saber como me llamo?-
-no-
-¿porque?-
-porque solo seran horas... no necesito conocer el nombre de alguien que nunca mas vere-
-¿como lo sabes?-sonrei-alguna vez podemos cruzarnos en la calle, sin saber, quizas ya haya ocurrido antes-el esbozo una mueca que aunque no fuera sonrisa, lucia encantadora en el
-no lo creo-.
Sabia que nunca mas veria un sitio como ese, el elegante bar-restaurant por las calles de prestigio a donde el me habia conducido, con una mano en baja espalda me guio a travesde las personas y debajo de esas luces que me hacian lucir mas palida. Los movimientos de los hombres y mujeres eran lentos mientras se movian al ritmo de la musica, yo no sabia bailar pero aquel hombre tener eso en sus planes esa noche, nos acercamos a la barra y ahi otros hombres viejos con traje y compañia femenina que haria temblar de rabia a mi madre nos esperaban.
Todas ellas lucian tan bonitas y mortiferas, esperando saltarte en cualquier momento para destrozarte. Pero ahora tanto ellas como yo estabamos ahi por lo mismo, sirviendo de adorno.
Nunca preste atencion a sus palabras y no bebi nada de lo que me ofrecian, solo sonreia y miraba maravillada a mi alrededor. Esas mujeres asiaticas contratadas para hacerles compañia eran tan bonitas y lejos de sentirme celosa como cualquier mujer yo solo las admire en silencio, con movimientos graciles bebian de sus copas. Reian de alguna gracia cubriendose la boca con la mano y parecian ser solo hechas para la seduccion, las horas que durase su maquillaje y la noche.
Entonces mientras ellos discutian sobre la compañia, yo toque ligeramente el brazo de aquel hombre, de forma despistada y sin querer, segui el camino de la manga de su chaqueta oscura hasta su mano desnuda. Su pie estaba caliente y tocando sus dos en un segundo se cerraron sobre los mios. Nadie noto nada, ellos eran hombres de negocios por ahora. Hasta que alguien anuncio que la mesa estaba lista y segui a todos tropezando con mis tacones hacia unas mesas del fondo, parecian ser privadas porque estaban dividas y cubiertas por una cortina de terciopelo que bajaron detras de nosotros, me quede al lado de ese hombre tal y como me dijo y la charla continuo, se encendieron algunos cigarrillos y las bebidas no tardaron en llegar.
Pero estaba distraida con ese fascinante descubrimiento, sus dedos seguian aferrados a los mios por debajo de la mesa y la sensacion de su calida piel me hiz preguntarme que tan lejos el me dejaria llegar. Sonrei ante la idea de que fuera lo suficiente para desearlo una vez y otra vez mas. Una noche como aquellas que apenas comenzaba.
Las horas siguientes y los hechos que deberian de haber pasado como un borron para ellos se quedaron grabadas en mi mente para siempre. Tal vez asi era como mi made vivia. Tal vez su mundo no me era tan diferente.

0 comentarios: