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lunes, 30 de marzo de 2015

Almost Sunrise 2

Esa noche fui alguien sin nombre, mi sonrisa se volveria enigmatica y mis pasos no llevarian camino. Cuando al dia siguiente alguien le preguntara por su anterior acompañante, entonces aquel hombre no tendria nada que decir.
Ellos contaban anecdotas graciosas, imitando a las mujeres yo sonreia, a veces se tornaban serios y discutian con voz grave los temas de negocio que ninguna entendia pero estabamos ahi por algo, como un soporte, entonces nos callabamos y los contemplabamos hasta que se calmaban, o hasta que alguien pedia una nueva ronda.
Pero ninguno de esos hombres se parecia al que mi madre habia llevado a casa. Al que habia llegado hasta mi, nunca me presto atencion en esas horas en aquel bar, el veia a otra mujer de cabello corto y labial carmesi y yo que atraia las miradas e insinuaciones en la mesa, con cortesia me negaba a cualquiera de sus deseos sin siquiera decirlo en voz alta.
El hombre conforme las horas se arrastraron mas al amanecer se encargo de ello. Fue algo sorpresivo, una de ellas se deslizo a mi lado y susurro algo en mi oido, mis ojos se abrieron con sorpresa y mire de un lado a otro en busca de la respuesta
-por ahora-dijo el hombre, apretando mi hombro y atrayendome hacia el-ella no esta dispuesta, sera mejor que encuentres a otra compañera de juegos, no esta disponible-ella chasqueo la lengua y me miro de soslayo
-pero la mujer que habias traido antes... ella estaba dispuesta a hacer lo que sea-
-sera en otra ocasion-claro que debia de haber sido asi, mi madre haria cualquier cosa con tal de que le pagaran, incluso no sabia porque me sorprendia.
Ella hacia un movimiento con la mano restandole importancia
-necesito experimentar a solas tambien-la sonrisa del hombre se volvio mas enigmatica y sin esfuerzo me tomo por la cintura y me sento sobre sus piernas, permaneci quieta y manejable en su regazo mientras el bebia y conversaba y la noche avanzaba perezosa.
Entonces un hombre de cabello entrecano le susurro algo a la mujer mas cercana y ella asintio, tomo a otra por la barbilla y la beso. El labial mancho su boca y sus dedos se asiaron a su cabello. Y uno de esos hombres se acerco y la jalo, entonces la mujer que habia sido sorprendida sonrio y gateo hasta el. No pude continuar observando, gire la cabeza y mire los ojos tan oscuros de mi acompañante, por un largo momento sin decir nada nos miramos. Un gemido se escapo de la boca de alguna de ellas y nos hizo voltear, era un caos, un caos humano que nunca espere ver, tan real y cercano entonces una de las parejas se fue y no necesite explicacion de el porque.
Salimos de ahi y volvimos a la barra, ahora la musica iba a un ritmo mas acelerado y la gente no se detenia ni a mirar con quien bailaba, las luces bañaban sus pieles sudorosas y pronto las que quedaban se alejaron tambien, ellas bailaron moviendose lentamente, con sus tacones altos y sus vestidos de colores sobrios. Pero yo continue sobre las piernas el hombre, y el me pidio que las mirara bien, que no le pusiera a el la mas minima atencion, con su voz grave susurrando en mi oido y causandome escalofrios, deje caer la cabeza contra su cuello
-¿porque?-
-hazlo, miralas, ¿son tan libres como tu te consideras?-
-yo no lo soy-tartamudee la respuesta
-a ellas no les importa, saben como son y lo que pagarian por ellas, quienes estan dispuestos y quiene no, quizas no haya pasado mis mejores noches a su lado pero no podria quejarme-
-son tan bonitas-
-como venenosas-
-¿que dices?-
-a veces lo mas bonito tiene bordes afilados, solo alguien que ha sido capaz de experimentar toda clase de emociones es precavido, tu madre lo es... en cuanto comenzo a beber y a beber lo supe pero tusus dedos suaves pasaron de mi hombro hacia mi barbilla, giraron mi rostro para mirarle de nuevo y sus labios se movian al hablar como si estuvieran incitandome-pero tu apareciste de pronto, lucias ahi tan inocente al seguirme pero ¿lo eres? ¿que querias demostrar? tu madre no ha de tener idea de lo que sientes ¿no es asi?-
-no necesito que lo sepa, como tampoco deseo ser libre, aqui en donde estoy, no podria estar mejor-la musica cambio y con ello las luces se volvieron mas violentas, quise volver a ser una niña y nadar en aquel mar de confusion, todas esas personas descontroladas, bailando, dando vueltas, dando saltos sobre las puntas de sus pies y en medio aquellas mujeres de graciles movimientos mirando el objetivo que les habia pagado aquella noche, se acercaron despacio como serpientes, hipnotizandolos sin palabras y con sutiles ademanes. Ellos estaban listos y las recibieron con los brazos abiertos, aparte la vista y me concentre en el bajo techo oscuro.
Cuantas veces mi madre no se encontro aqui sentada, o bailando en el centro, cuantas veces ella no volvio al dia siguiente oliendo a alcohol y noche, era cuando aun era pequeña para darme cuenta de su desgaste y entraba siempre a mi habitacion a dormir a mi lado, su pelo alborotado y su deshecho maquillaje me daban siempre los buenos dias, era como si pretendia que esa vida que a ella tanto le gustaba y no podia dejar no me importara, no existiera, que el espacio de las horas en las que no estaba, nunca existio.
El no se despidio de ellos, ni tampoco yo les volvi a ver otra vez, cuando salimos de ese sitio sentia un poco de calor y mi sonrisa tonta aparecia de vez en cuando en mis labios al ver todas esas luces y la vida nocturna de aquella ciudad llendo tan veloz, fui parte de esa mancha por un segundo, camine a su lado mientras buscaa su coche y admire todo lo que pude, grabando en mi mente cada detalle y sonrei ante esos flashazos de una brillante nueva vida que al final tuve que rechazar. Solte la mano del hobre asi pude vagar despreocupada.
Entonces al dar unos pasos gire, y luego una vez mas y otra y otra y otra, hasta que mareada por la sensacion me sostuve de su fuerte espalda, el paro por mi culpa y antes de que pudiera preguntar que demonios me sucedia, cerre los ojos y pase mis manos por su hombros y su espalda, recorriendo la fina tela de su chaqueta, de dia quizas podia ser alguien mas, alguien malo con sus empleados, algun padre de familia o un hombre comprometido, pero justo ahora su cuerpo temblaba por unas cuantas torpe caricias.
Me detuve y ande unos pasos delante hasta que reconoci el auto y me plante a un lado de la puerta esperando a que la abriera. Sin duda seria un unico momento que solo a mi me iba a pertenecer.

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