-¿estas bien?-me pregunto Isabella, realmente no podia apartar la vista de aquella casa, tenia demasiados recuerdos abrumandome en esos instantes para pensar que me encontraba bien, en absoluto estaba bien desde hacia tanto
Esperabamos a Caty porque ella habia vuelto a su casa por las llaves, mientras yo habia guiado a Isabella hasta aqui, habia sido un largo camino torturoso en el que ella se dedicaba a no hacerme pensar en lo que debia, supongo que no queria que yo entrara en alguna especie de crisis de nuevo. Solo hablando del clima, de la comida, de su ahora ex novio Sam
Todo parecia muy trivial a esa hora mientras esperabamos, cuando estuvimos frente a la casa de Katrina no pude seguir el hilo de la conversacion, me era muy dificil concentrarme en esto
-creo-respondi en un murmullo, de noche parecia aun mas tetrica de lo que era. Pero ya habia pasado un rato desde que me habia rendido con este sitio, ahora el portico lucia mas sucio lleno de hojas, el arbol se habia secado y se habia acumulado el periodico y la basura en la entrada y el jardin descuidado, ahora habia un letrero que anunciaba su venta al frente, era tan extraño verlo, demasiado fuera de lugar puesto ahi
-no tenemos que hacer esto si no quieres-me propuso ella, sinceramente parecia importarle demasiado lo que fuera a decir
-ese es el problema Isabella, necesito hacer esto, no puedo... ¿alguna vez has tenido esta sensacion de que si no haces algo, si no te atreves, te arrepentirás por el resto de tus dias?-
-bueno, a veces-
-es horrible, y yo... desde el momento en que le dije eso, me he arrepentido cada maldito dia-Isabella me miro con curiosidad
-pero ¿que fue lo que le dijiste?-cuando estaba por responder Caty llego llamando desde el otro extremo de la calle
-¡chicos! ¡ya estoy aqui!-grito agitando los brazos, el tintineo de las llaves me distrajo
-¡por fin! ¿estabas caminando de rodillas o porque tardaste tanto?-
-mi tia estaba ahi con los sobrinos y me invitaron a cenar y no sabia bien como decirles que no sin ser sospechosa y...-
-ya Caty, las llaves-Isabella extendio la mano hacia ella, Caty con una expresion de frustracion las dejo caer pero yo me movi mas aprisa y las tome en el aire, Isabella se quejo de eso pero yo ya estaba cruzando la mitad de la calle tratando de no parecer mas sospechoso de lo que ya era y me interne en el jardin trasero. Conocia esa puerta, la de madera que me llevaba hacia el pasillo de un costado de la casa, la puerta hizo un crujido y parecia que iba a partirse con la fuerza con que la abri, las escuchaba murmurar a mis espaldas de lo brusco que estaba siendo pero como hipnotizado continue el camino que muchas veces habia seguido de la mano de Katrina
Era mas dificil de lo que alguna vez habia imaginado
Estaba tan oscuro ahi afuera pero mis ojos trataban de acostumbrarse a la poca luz que provenia de los vecinos, pero no podia perderme, ahi atras estaba aun mas descuidado que el frente pero yo le conocia bien, no fue dificil ubicarme y llegar a la puerta trasera. La mano me temblo cuando coloque las llaves en el picaporte
La cabeza me daba vueltas y me zumbaban los oidos. Nunca me habia desmayado en mi vida pero estaba seguro de que esto era lo que sucedia antes. Sin pensarlo mas gire la llave y empuje la puerta
No funciono, frunci el ceño y aplique mas fuerza, luego me deje caer con el hombro sobre esta y por fin abrio
Una nube de polvo se levanto y parecia que el aire ahi se habia viciado por mucho tiempo, tosi al mismo tiempo que me cubria la nariz con el antebrazo y entraba asi sin mas, Isabella y Caty me pisaban los talones, ahi dentro la oscuridad era aun mas densa que fuera. Mis ojos tardaron en acostumbrarse a la penumbra
-es... mucho polvo para mi-tosio Caty exagerando todo como siempre
-¿donde tenemos que mirar?-
-oh no se, ¿trajiste la linterna? creo que olvide la mia-
-¡que util Caty!-rodando los ojos busque en mis bolsillos hasta dar con la pequeña linterna que antes Isabella me habia dado, me gire y estire la mano a tientas, golpeando a Caty en la cabeza
-¡ouch! ¡Max!-
-¿que estas haciendo? tomala y ya-gruñi adentrandome mas y mas, choque con un par de muebles que no recordaba que estuvieran ahi pero poco a poco pude ver mejor, estire las manos hasta llegar a la chimenea y me detuve ahi hasta que la leve luz de la linterna me deslumbro unos instantes
-ahi estas Max, bueno, todo esta... desordenado y parece viejo-
-son muchas cajas aqui ¿se las dejaran a los siguientes dueños?-
-yo que se, tu eres la hija de la vendedora, deberias saberlo-en algun momento deje de escucharlas cuando mire las fotografias empolvadas que seguian en la repisa, cada uno de los cuadros colgados en la pared. Eso seguia en el mismo orden, despacio sujete la primer que vi pero me basto un segundo darme cuenta que en cada cosa en este sitio donde se supone estaria ella no lo estaba mas, mientras Isabella y Caty discutian sobre que tan abandonado estaba todo yo me di la vuelta bruscamente y corri hacia las escaleras deprisa, me tropece en los primeros escalones y subi casi a gatas, recorde el corredor que me llevaba a su habiacion, sorteando entre cajas de mudanza y muebles apilados por fin llegue al fondo donde se encontraba su cuarto. Habia pasado demasiadas tardes ahi para no encontrarlo.
Llegue golpeando la puerta, astillandola en el proceso, el polvo acumulado se elevo y me hizo estornudar luego entre la oscuridad me puse a rebuscar entre las viejas cosas de Katrina. Ahi tambien habia muchas cajas pero su armario estaba vacio al igual que los cajones de su comoda, el baño igual, las camas sin nada. Vacie el contenido de las cajas, movi los pocos muebles que aun seguian ahi, busque tanto en el armario y el baño, no habia rastro de las fotografias que habiamos tomado, no habia nada de lo que yo habia hecho aqui que permaneciera, era como si esta casa fuera de otra persona.
-Max en serio ¿porque corres asi? pareces un desquiciado-me regaño Isabella-dios... ¿que haces ahora?-estaba debajo de la cama, tratando de no sentirme mas miserable de lo que ya era
-nada-
-¿estas bien Max?-
-no Caty, no lo estoy maldita sea ¿porque habria de estarlo? estoy harto, nadie me cree, parece que se ha esfumado, parece que jamas existio, que solo estoy yo aqui enloqueciendo sobre alguien que nunca fue real, aun si la persigo hasta el fin del mundo ¿cual es la prueba? ¿que proposito tendria? ella no esta mas-en tono de mi voz se quebro al final, no queria verme asi de debil y patetico con ellas ahi, pero me dolia todo, la garganta me ardia y yo sabia que no aguantaria mas asi, queria llorar, queria gritar, salir corriendo y no volver jamas
¿A donde? mi padre tenia razon sobre mi
Soy tan patetico por llorar sobre un recuerdo
-tu... quedate aqui, ¿ok? no hagas nada, solo calmate, Cat y yo iremos a dar una vuelta a buscar lo que se, no te muevas-
-como sea-masculle, enterre la cara en la alfombra y espere hasta escuchar sus pasos alejarse. No queria ver nada, esta casa no parecia ser la misma donde estuviste Katrina, nada de lo que nos sucedio aqui parece que fue real, no hay nada por lo que llorar. Pase asi al menos diez minutos antes de girarme
Mire la madera de la base de la cama y cerre los ojos, un segundo antes de parecer que estaba soñando
Suspire antes de abrir los ojos nuevamente pero ya no miraba la madera, y ya no estaba en la oscuridad, ahora el techo estaba sobre mi, y la lampara de su mesa de noche brillaba con intensidad, habia musica de fondo y yo sabia donde me encontraba
-¿estas cansado?-
-¿que?-pregunte con la garganta seca, gire la cabeza y Katrina estaba recostada junto a mi, solte una risa amarga, sus ojos estaban llorosos, la nariz roja y yo sabia bien porque
-¿estas cansado ahora?-
-si-respondi
-¿porque no lo olvidas?-
-porque jamas te lo dije-
-¿lo necesitas?-
-a ti te necesito-
-Max-
-no, dejame verte, tengo que hacer esto porque si no... voy a enloquecer, si es que no lo estoy ya, te veo en todos lados y te vas, estoy muy harto de esto, por eso vine aqui aunque ya se igual-
-nunca pude olvidar realmente lo que dijiste-
-lo siento-
-te buscan-
-¿que?-algo me golpeo el pie, abri los ojos de golpe y reconoci a Isabella pateando mi pierna despacio, le respondi con un gruñido, no sabia cuanto habia dormitado pero era suficiente. Ella dijo que debiamos irnos, no se que habian encontrado pero parecia incluso emocionarlas a las dos, gruñi que bajaria en un momento y me estire cuan largo era, luego me quede ahi tendido unos minutos, mire por encima de mi cabeza y note que en la pared parecia algo desigual, toque la superficie rugosa y entonces por impulso comence a tallar ahi, ahora lo hacia con mucha fuerza, no pude parar, algo en mi lo decia, me rompi la uña y mis dedos comenzaron a sangrar pero no me detuve, tras varias capas de pintura por fin lo pude ver. Grabado con marcador permanente ahi estaba una minima prueba de que lo habia estado sintiendo por años, si existio
M.A x K.H.
Una parte de mi sentia un alivio, me quede viendo esa marca un rato mas antes de bajar, silenciosamente cerre la puerta de su habitacion y baje las escaleras dirigiendome hacia la cocina por donde habiamos entrado, ellas me esperaban ahi, me susurraron que los vecinos parecian darse cuenta y teniamos que huir rapido. Ninguna me pregunte que habia hecho, solo cerre la puerta de nuevo con llave y nos fuimos de ahi por el patio de la casa de atras, tan sigilosos como pudimos, salimos corriendo en cuanto vimos una patrulla acercarme por el final de la calle, los tres huimos despavoridos sin saber a donde, Isabella grito que en su casa y tomamos todos caminos distintos.
Fue extraño, hacia un frio infernal pero mientras corria y mis pulmones se congelaban, yo no me habia sentido asi de vivo en un buen rato. Corri hasta que no pude mas y mis piernas no me respondian, corri tan lejos que jamas habia visitado esos lugares, en esa extraña soledad me di cuenta de muchas cosas
Ya no me sentia tan apesumbrado como al comienzo
Ahora habia mas señales
Cuando llegue a casa de Isabella ellas parecian haber hecho una carrera mas larga que yo
-no queria decirlo pero...-Isabella no pudo terminar de hablar, los tres estabamos en pesimas condiciones como si hubieramos corrido varios maratones en una noche-¡dios! debo de dejar los pastelillos de chocolate-
-seria genial-masculle con la voz entrecortada-asi no tendria que preparar tantos por tu culpa-frunci el ceño
-callate, estas igual-
-me se controlar-repuso, Isabella tomo aire para contestarme pero las manos de Caty nos detuvieron a los dos
-Max, espera-ibamos a empezar a discutir cuando Caty se interpuso ente ambos-mira esto-ella abrio su bolso y yo no supe que tenia que ver, entonces saco un pequeño libro y me lo tendio, lo mire, varias veces. Seguia sin comprender, entonces vi el pequeño cerrojo de mariposa, se me nublo la vista.
-parece ser el diario de tu amada, chico triste-.

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