-5,2,4 saltaba la niña sin descanso, 5,2,4 dame un aplauso y continuare bailando, 5,2,4, tic toc tic toc, las campanas de St. Clement´s-susurraba una voz infantil, las palabras sin sentido salian de su boca como una maldicion, se levantaba y volvia a sentarse en medio de su delirio los hombres y mujeres encapuchados con sangre de seres nocturno y las criaturas que merodeaban por ahi pasaban a su lado ignorandola, para ellos era solo una incauta que se metio en donde no la llamaban y ahora pagaba las concesuencias, tirada en ese sucio rincon hablandole a la nada mientras tiritando de frio alzaba sus pequeñas y palidas manos al cielo clamando auxilio. Algo que nadie en ese lugar estaba dispuesto a dar.
La calle empedrada oculta entre sus sombras a quienes lo necesitan, almas en pena que se escabullen en la noche, seres malignos que van de caceria pasan por ese lugar con las paredes mohosas y el olor a tabaco, alcohol y podredumbre inunda el lugar haciendolos sentir en casa, ahi es donde va a parar todo lo que alguna vez tuvo vida, una escencia que se extermina si no se sabe cuidar, Khaled Heiskanen se quito la capucha negra que cubria su cabeza y se detuvo a mirar a la mujer, llamo con la mano a sus acompañantes, Adrahm Canterbury y Byoku Ryba tambien la miraban, los tres hijos de demonio sientieron compasion por ese descarriado ser, grita y patalea contra la pared, ensucia de tierra su vestido blanco, y rasguña el suelo manchando sus dedos de sangre
-es humana, bueno o lo que queda de ella-
-¿Kristen terminara asi?-pregunta Adrahm
-no lo se, jamas debio de entrar a nuestro mundo, de manera que...no lo se simplemente-
-no lo hara-dice Byoku con determinacion que jamas habian oido en el
-para eso, primero tendrian que matarme y dudo que lo logren-murmura Adrahm dandose la vuelta, Khaled lo sigue dejando atras esos balbuceos incoherentes
-Guy Fawkes se molestara-canturrea la mujer poniendose tambaleante de pie-Guy Fawkes la matara-
-¿que dices?-los demonios de la transitada calle parecen no escucharlas y siguen su camino uno tras otro en esa interminable fila, uno que otro lanza una mirada despistada a esos extraños que se detuvieron pero nada mas haya de eso, con desagrado Byoku da unos pasos hacia ella sacando de su cinturon una daga, la mujer aplaude emocionada como si eso significara algo divertido y el entierra el cuchillo en su vientre, ella gimotea intentando retroceder de su atacante pero Byoku no lo permite, siente que la rabia crece dentro de el
-dejala ya, al fin y al cabo nadie va a extrañarla, recuerda aqui quien tiene la condena de muerte-
-lo se-suspira dejando caer el cuerpo de la mujer como muñeca de trapo, ella aun se retuerce dispuesta a luchar por su vida, pero Khaled sonrie y aspira el dulce olor de un alma que se desvanece, eso los fortalece, y sin embargo no encuentran muchas almas inocentes y oportunidades como estas no se deben desaprovechar. Ella susurra conteniendo el aliento
-5,2,4 den...me un...aplauso y continua..re bailando-Byoku limpia la sangre de la daga y la guarda sintiendose peor cada instante-5,2,4 salt...saltaba...la ni...niña sin desc...an..desca..n...-la sangre fluye con rapidez y para de hablar, con su maldicion incompleta muere la mujer del callejon de los caidos, con su vestido manchado de sangre y una retorcida sonrisa en el rostro mallugado por los golpes.
Ellos se alejan sin mirar atras, se reincorporan entre los demas seres oscuros con capas negras y rojas, con piel traslucida o colorida, con el rostro encurtido por los años o de engañosa apariencia inocente, nadie dijo que el juego empezaba, mucho menos mostro las reglas de este.
Guy Fawkes, solo tenia una advertencia.
No confies en nadie, que puede ser mortal.
sábado, 7 de abril de 2012
Helsinki/Hellsinki
Publicado por Amy Lee en 14:33
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