Tío Bart evitaba besarme en los labios al comienzo de las primeras noches en que se escabullia a mi habitacion. A veces le esperaba paciente sentada en mi cama mirando hacia la puerta, otras salia de mi habitacion y le observaba desde lejos como nervioso se acercaba y me reia al ver su rostro sorprendido al no verme ahi, pero luego cambiaba, era increible como se trasformaba, queria controlarlo todo, no de forma sadomasoquista, no queria tomarme a la fuerza, no queria sujetarme y obtener placer al hacerme daño, no queria lastimarme pero el me miraba como si quisiera intimidarme, el queria hacerme temblar primero a mi y que yo viera que con cualquier movimiento en falso que yo hiciera el podia detenerse e irse porque el queria creer que tenia todo el control sobre la situacion pero no era asi
Acariciaba mis brazos y besaba mis mejillas, luego mi cuello y sus manos se posaban sobre mi cintura encima de la tela haciendo el ademan de deslizar pero no lo hacia. Su lengua me hacia cosquillas en la clavicula y era el momento de llegar las manos hacia su cabello oscuro, el levantaba la cabeza y me miraba sus ojos oscurecidos por deseos que se limitaba a callar, queria girar sobre mi cuerpo y quedar encima suyo pero siempre que lo intentaba el se molestaba y mantenia mis manos a cada lado sujetadas con fuerza
Justo como ahora, no se que le detenia antes pero en esos momentos tío Bart llego mas lejos, su mano libre exploro libremente por debajo de mi blusa de dormir casi desabotanada por completo, el dejo mis manos libres pero puso la suya en mi boca para evitar que hablara, estaba extrañada por eso cuando escuche leves pasos por el pasillo, el al parecer no se habia dado cuenta porque seguia dejando un rastro humedo desde mi estomago, y de pronto tiro del elastico de mis pantalones y me reincorpore con fuerza, el se echo a un lado dando un respingo y oyo los pasos, abotone mi blusa deprisa y arruge la nariz, tío Bart me miraba como si fuera mi culpa, la timida voz de mi hermano me saco de mi molestia, corri tambaleante a la puerta y la entreabri
-¿Darren? ¿pasa algo?-intente hacer mi mejor esfuerzo por parecer somnolienta pero mi hermano me miraba raro por ello
-nada... es solo que no podia dormir y pense... olvidalo-fruncio el ceño y se dio la vuelta
-¿que cosa?-
-no... vuelve a dormir Dei, buenas noches-
-uhm si, supongo, buenas noches-me despedi con una sonrisa a la cual el no correspondio, solo se quedo unos segundos mirandome y luego... se dio la vuelta sin mirar atras
Las cosas cambiaron desde entonces, en las comidas, que se suponia era una hora sangrada para la familia el ambiente se volvio tenso. Mi hermano sobre todo se volvio huraño, ahora comia poco y se retiraba mas temprano, lanzandole miradas furibundas a nuestro tío quien las ignoraba totalmente aunque no sabia si de verdad las notaba
Toni fue la primera en darse cuenta, Cat y yo jugabamos a las escondidas, era mi turno de encontrarla pero se habia escondido tan bien que era la segunda vuelta que le daba a la casa cuando les encontre, no fue una discusion, mas bien Toni sonaba preocupada por el comportamiento de mi hermano en los ultimos dias. El no le dijo nada pero estaban en el pasillo cerca del despacho del tío Bart y el habia salido tempranoe sa mañana a una junta de negocios, asi que con cuidado me deslice al interior de ese sitio en busca de respuestas, no habia avanzado mucho con respecto a los secretos familiares y con el nuevo humor de Darren era tan fastidioso pedirle alguna ayuda.
Cat podia esperar.
Los documentos de los casos de abogados y todo eso los tenia ordenados en un antiguo librero al fondo, al lado estaban los libreros, cada carpeta tenia una etiqueta con un nombre y numero, todo estaba tan perfectamente ordenado que me daba algo de panico husmear por ahi y que luego se diera cuenta. Aunque hasta ese momento solo habia nombres aburridos y nada interesante una de las carpetas se me cayo de las manos, regando todo su contenido por el suelo, me agache molesta recogiendolo todo arrugandolo un poco, cuando estaba poniendolo de nuevo en su lugar encontre una carpeta mas, esta se veia mas vieja que las otras, descolorida por el paso de los años, olia a moho y no tenia etiqueta que la identificara, esta contenia mucho mas que las demas
Al abrirlo casi se resbala una vieja fotografia. Era una mujer de quizas 40 años con un gesto despectivo mirando hacia la camara. Nunca habia visto unos ojos que te miraran con tanto odio sin conocerte, incluso en una fotografia su mirada pesaba. Comence a escuchar voces de la servidumbre y rapidamente me apresure en salir con la carpeta abrazada a mi, subi por la escalera hacia el cuarto donde habian encerrado a la abuela Cathy y entonces encontre a mi hermana ahi, en el suelo jugando con sus muñecas, cuando cerre la puerta detras mio, me quede apoyada un largo rato, me habia espantado verla ahi, asi que oculte detras la carpeta porque seguramente querria saber que era y tambien les contaria a todos, Cat en esos asuntos no era de fiar
-¿que haces escondida en el atico? ¿que no te dijo papá que no debias de subir aqui?-le reprendi, Cat me miro con sus grandes ojos y una mueca de enfado
-tu y Darren lo hacen todo el tiempo ¡no es justo! ¿porque yo no? yo tambien puedo subir aqui cuando yo quiera-
-bien, pero si te sale una araña gigante o te quedas encerrada, luego no esperes que te ayude-sali de ahi dando un portazo y me dirigi a mi habitacion, quizas ese era el unico lugar a salvo donde podia revisar esto
Cerre la puerta con candado y me encerre en el baño, al abrirlo primero aparecian dos hojas con muchos numeros y cuentas, una pagina en blanco amarillenta y luego lo que estaba esperando
Addendum a la última voluntad y testamento de Olivia Winfield Foxworth. Para ser
abierto veinte años después de mi muerte.
Me he visto obligada a dejar este recuerdo. Si otros no se hubieran decidido a contar
mi historia en beneficio propio, los secretos de los Foxworth habrían quedado enterrados
en la tumba conmigo. La crueldad se presenta bajo muchas formas, y la ignorancia es una
de ellas. A causa de mi ignorancia he sido juzgada. Ahora me he ido con Él, el único juez
cuyo veredicto cuenta y he aceptado Su pronunciamiento respecto a mi alma. Aquellos de ustedes que esten ahí abajo conoceran la verdadera historia. Y al saber la verdad, juzgenme si se atreven.
OLIVIA WINFIELD FOXWORTH
domingo, 21 de junio de 2015
9 Mientras se marchita el paraiso
Publicado por Amy Lee en 19:01
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