Les he preguntado cuando podre ver a mi madre pero no pudieron responderme, en vez de eso tengo que terminar mi declaracion para salir, no es justo, estoy cansada, las luces son tan brillantes y en este punto me cuesta recordar, tengo que forzar a mi memoria.
-¿esta bien? ¡por dios Amelie! no pense que lo harias, ¿puedes levantarme?-estaba tendida en el suelo intentando no llorar o gritar como histerica, me zumbaban los oidos
-si...-mi pie, dolia demasiado, recuerdo que Nadia tuvo que jalarme y llevarme a tientas mientras yo trataba de apoyarme sin que mi pie lastimado doliera hasta un punto imposible, pense que me lo habia roto, aunque ahora que lo pienso no era un dolor tan grande como el que experimentaba cuando Jonathan me mordia, no se, habia algo distinto en ese dolor.
El hombre fornido daba alaridos al ver que escapabamos, pense que saltaria, en vez de eso golpeo la pared una y otra vez y volvio dentro del salon, Nadia me llevo por unos corredores hasta el penultimo salon, rodeada de archiveros y estantes me hizo pasar por un espacio angosto hasta llegar al fondo del sitio donde parecia estar mas a salvo
-esta bien, esta bien, no nos encontraran por ahora ¡dios! ¿que te ocurre? no sabia que te encontraria aqui? ese te trajo ¿te hizo daño?-y yo estaba demasiado asombrada de haber saltado que no podia responderle-¿Amelie?-
-si, algo asi ¿estas molesta conmigo?-
-¿porque habria de estarlo? no es como si me hubieras entregado a todo esto ¿el te trajo no es asi? contra tu voluntad-
-si-admiti en voz muy baja, estaba comenzando a tener paranoia mientras mas permaneciamos aqui-pense que en cuanto encontrara a alguien de mi familia me dejaria ir pero no fue asi-
-y yo pense que estabas muerta no que te encontraria por aqui-
-¿y ustedes, ellos les encontraron?-
-si, no se como pero si ya salimos una vez de aqui, podemos conseguirlo, esta vez no me quedare como una estatua llorona sin hacer nada-
-pero Nadia...-no parecia comprenderlo, eramos solo unas niñas ¿como se suponia que les hariamos frente
-shh shh, creo que les oigo-me dijo en un susurro
-¿que es todo esto?-murmure para mis adentros, mire a mi alrededor, no habia nada realmente que sirviera de arma, tome una de las carpetas al azar
-¿que es lo que haces?-me dijo Nadia mirandome enojada, entonces alguien abrio la puerta y ella me tomo de la muñeca obligandome a agacharme mas soltando asi la carpeta que se por el suelo, por suerte las voces amortiguaron el pequeño ruido, habia una tofo ahi en blanco y negro como si hubiera sido tomada hacia mucho tiempo
-pequeñas zorras, deben estar por aqui, no deben haber ido muy lejos-
-las encontraremos, sin ellas no podemos completarlo-
-aun asi no podran escapar, ve a la oficina, yo me encargare del otro piso-ellos se fueron pero yo estaba mas concentrada en el la fotografia, era el mismo hombre sonriente, lucia exactamente igual que ahora, la tome con la mano temblorosa y le di la vuelta, estaba ahi anotado una fecha,
Julio 12 1942
-Nadia-
-... creo que deberias ver esto-me contesto, cuando levante la cabeza la vi a unos pasos de mi, pasando rapidamente un monton de carpetas tenia los ojos muy abiertos, doble la fotografia y la guarde en i bolsillo-ellos... ellos tienen un registro de todos nosotros ¡mira!-me puse de pie con dificultad y me acerque a ella, note que temblaba mientras sostenia una foto de la chica que habia sido su amiga, rebusque un poco mas, en cada carpeta amarillenta contenia un nombre y en la esquina superior habia una fotograia asegurada con una grapa, reconoci a la mayoria de mis compañeros, las hojas contenian toda la informacion sobre todos nosotros, historiales medicos, familia, habia notas agregadas en los pocos espacios en blanco, los llamaban por numero jamas por el nombre como si fueramos sus experimentos. Entonces encontre el mio
-mis padres pensaban que me enviaban a uno de los mejores colegios, no tenian idea de que nos mandaban al infierno-escuche decir a Nadia, pase directamente a la segunda pagina, esta era diferente las demas, era una pagina arrancada de alguna libreta, llena de notas me llamaban a mi la numero 26
-por dios...-decian que la sangre de la 26 comenzaba a funcionar, quizas era la mejor de todas pero necesitaban mas pruebas y mas muestras, que no era suficiente conseguirian resultados favorables cuando se la dieran a probar al sujeto de prueba, despues si servia, el Original podia beber.
La cabeza me dio vueltas, deje caer la carpeta y mire a Nadia que no comprendio porque me habia puesto palida, me pregunto una vez mas si estaba bien.
No.
No lo estaba.
Ellos me utilizarian como alimento para esa cosa, drenarian mi sangre por eso las muestras, por eso Jonathan decia que se sentia fuerte, me repuse y busque mas informacion, queria saber que decian de los demas pero parecian muestras fallidas, ahora solo los querian para dar una pequeña prueba de lo que venia, preparar una especie de ritual y que lo que sea que llamaran el Original pudiera pasar. Ahora lo entendia, sacrificio, directo al infierno.
-hay que irnos-masculle, acomode como pude los papeles y sali detras de ella intentnado avanzar rapido y tener cuidado con mi pie pero era dificil, tenia que apoyarme de los muebles para no caer, Nadia salio primero me hizo señas y fui hacia ella, el pasillo estaba desierto quizas teniamos una oportunidad de pasar sin contratiempos. En este punto me preguntaba que habia ocurrido con Jonathan ya que no escuchaba mas su estruendosa risa o los cantics, todo en un funebre silencio nos obligaba a ser mucho mas cuidadosa, las puertas rechinaban y las escaleras crujian por lo que fue dificil llegar al primer piso sin ser descubiertas. Yo iba tambalente detrs de ella, Nadi me daba indicaciones de cuando parar pero el dolor en mi pie era insoportable a ratos, doblamos a la izquierda enrente estaban las escaleras que conducian a la primer planta y con ello a la mujer del horrible vestido esperandonos.
jueves, 31 de julio de 2014
Mad World
Publicado por Amy Lee en 13:23
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